07 May

De camino a Rosario…

El II Encuentro Intercontinental ‘Madre Tierra, Una Sola Salud’ que se realizará del 3 al 7 de junio de 2019 en Rosario, Argentina, es la oportunidad para reflexionar acerca de la Ciencia Digna y la salud de los ecosistemas, sin lo cual no existe salud para los demás seres que habitamos el planeta.


Ejes del Encuentro

Salud-Enfermedad de la Madre Tierra

Abordaremos  temas relacionados con la Salud Para Todos y Todas, y lo que esto implica: tierra sana; alimentos libres de antibióticos, agrotóxicos y transgénicos; calentamiento global y la relación con la resistencia bacteriana. Intentamos  aprender de la naturaleza y el mundo microbiano sus capacidades para adaptarse y resistir y las lecciones que podemos aprender los seres humanos para nuestra adaptación y supervivencia. Será el espacio para definir una guía terapéutica para sanar y reparar la salud de la Madre Tierra y por ende de todos los seres.

Violencia contra la mujer, la Madre Tierra y en la sociedad, ¿cómo podríamos cambiar?

Hablar de vida sana implica también una vida libre de toda forma de violencia. El despojo de los territorios y de los cuerpos dibuja una similitud entre la violencia hacia las mujeres y la violencia contra la Madre Tierra.

“En la práctica, esta perspectiva fragmentada, reduccionista y dualista viola la integridad y armonía del hombre con la naturaleza y la armonía entre el hombre y la mujer. Rompe la unidad cooperativa de lo masculino y femenino, y pone al hombre despojado del principio femenino, por encima de la naturaleza y la mujer, y separado de ambas. La violencia con la naturaleza, de la cual es síntoma la crisis ecológica y la violencia con la mujer, de la cual es síntoma su sometimiento y explotación, surgen de esa subyugación del principio femenino”

Vandana Shiva, 1995

Se tratará de despejar dudas para aprender a vivir juntos en medio de la diversidad, detener la violencia y la visión antropocéntrica.  Buscamos evaluar el impacto del despojo y la violencia sobre el cuidado de la salud de la Madre Tierra, cuidando lo femenino y el ambiente.

Habrá espacio para preguntarnos cuál es la experiencia trabajando con hombres para poner fin a la violencia contra las mujeres, cómo se compagina con la visión y vivencias de los pueblos ancestrales y cómo puede contribuir el eco-feminismo.

Inteligencia y sabiduría comunitaria en el cuidado de la salud  y la producción de alimentos

Trataremos de entender el componente social y cultural que tiene la resistencia bacteriana a los antimicrobianos y cómo la comunidad puede empoderarse en el cuidado de la salud humana y de la Madre Tierra para contener la diseminación de la RBA.

La propuesta de ReAct Latinoamérica es que los Planes Nacionales de Acción para abordar la RBA deben traducirse en modelos viables para que la acción de la comunidad garantice la efectividad de dichos planes a mediano y largo plazo.

Derechos Humanos y Derechos de la Madre Tierra

¿Puede existir Derechos Humanos sin garantizar los Derechos de la Naturaleza? Es la interrogante desde la cual parte este eje de discusión del Encuentro.

¿Se puede garantizar el Derecho a la Salud humana si los ecosistemas están enfermos? La contaminación del aire y el agua ha provocado graves problemas de salud en comunidades elevando el número de infecciones respiratorias e infecciones diarreicas graves que afectan a toda la población, pero que principalmente cobra la vida de miles de niños y niñas menores de cinco años.

¿Cómo se garantiza el Derecho a los Alimentos si los suelos han sido diezmados por la deforestación y el extractivismo? ¿Cómo podemos hablar de Soberanía Alimentaria si las semillas y la diversidad alimentaria ha sido desplazada por el monocultivo y el uso de transgénicos? ¿Es posible que exista la vida sin la contribución y el aporte de las bacterias que están siendo diezmadas por el uso irracional de antibióticos? ¿Cómo garantizamos la vida si permitimos que la resistencia bacteriana vaya tomando dimensiones cada vez mayores?

Promovemos estas reflexiones que nos lleven a plantearnos la posibilidad de generar nuevas relaciones entre seres humanos, naturaleza y mundo microbiano, a entender las interconexiones para mantener respeto y armonía con la naturaleza y las otras formas de vida.

¿Qué es Medicina?  ¿Qué es Salud? ¿Qué es Salud de la Madre Tierra

Tener un acercamiento a lo que significa salud y medicina desde las diferentes cosmovisiones en un diálogo multicultural, desde lo ancestral y conjugando lo moderno nos permitirá abrir el camino para ampliar el concepto de medicina y salud.

Este diálogo supone contestar las interrogantes: ¿Qué es medicina, qué salud? ¿Qué es Salud de la Madre Tierra? ¿Qué es curar, qué es sanar? ¿Cuál es el origen del conflicto entre los diferentes saberes y sistemas de salud y medicina? ¿Cultivar alimentos y conectarse con la tierra, es medicina? ¿Cuál es el conocimiento ancestral, la concepción filosófica y las evidencias existentes?

Este será un primer paso que seguramente dejará abierta la posibilidad de continuar este diálogo en futuras ocasiones.

Arte, Salud, Ciencia y Saberes Ancestrales

El espacio para el arte y contar historias de vida colectivas también formará parte del Encuentro.

Historias de amor, libertad y esperanza que esperan ser contadas, historias que nos invitan a caminar con la palabra de nuestros pueblos y científicos comprometidos con la vida. Será un espacio para escuchar y aprender de las voces de nuestros antepasados, de los niños y niñas.

01 May

Grupo de Coordinación Interinstitucional de las Naciones Unidas realiza recomendaciones para detener la Resistencia a los Antimicrobianos

Entrega del informe del Grupo de Coordinación Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la Resistencia a los Antimicrobianos

El Grupo de Coordinación Interinstitucional de las Naciones Unidas (IACG, por sus siglas en inglés) en Resistencia Antimicrobiana en su informe «No hay tiempo que esperar: asegurando el futuro de las infecciones drogo resistentes» publicado el lunes 29 de abril, solicita una acción inmediata, planificada y unificada sobre la resistencia a los antimicrobianos. Si no se toman acciones, el IACG señala que el costo de las enfermedades resistentes a los medicamentos podría resultar en 10 millones de muertes anuales entre el 2030 y el 2050, obligando a otros 24 millones de personas a la pobreza extrema. La economía mundial destinada a la salud y los sistemas alimentarios sintiendo  las consecuencias de la resistencia a los antimicrobianos, este informe exige un enfoque multisectorial y coordinado de “Una Sola Salud”.

A través de este enfoque, el IACG de las Naciones Unidas recomienda que los países prioricen los Planes Nacionales de Acción aumentando el financiamiento y las capacidades para establecer sistemas regulatorios más sólidos y programas de sensibilización para el uso responsable y prudente de los antimicrobianos por parte de profesionales en salud humana, salud animal y salud vegetal; inviertan en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para combatir la resistencia a los antimicrobianos y eliminen con urgencia el uso de antimicrobianos de importancia crítica como promotores del crecimiento en la agricultura. Las recomendaciones del IACG comienzan pidiendo a los Estados miembros que aseguren un «acceso equitativo y asequible» a los antimicrobianos y otras tecnologías de salud para abordar la RAM. El informe establece una conexión entre estos esfuerzos y aquellos para lograr la Cobertura Universal de Salud.

El IACG recomienda «el establecimiento urgente de un Grupo de Liderazgo de Una Sola Salud para la Resistencia a los Antimicrobianos», la convocatoria de un «Panel Independiente sobre Evidencia para la Acción Contra la Resistencia a los Antimicrobianos», y la finalización lo antes posible del Marco Mundial de Desarrollo y Administración «con toda la consideración debida y la inclusión de las recomendaciones relevantes en este informe”. Las inversiones existentes para el financiamiento de estos esfuerzos deben ser movilizadas bajo el lente de la Resistencia Antimicrobiana o Una Sola Salud, pero también deben incluir mayores inversiones adicionales. El IACG también solicita «la prestación de apoyo político, financiero y técnico a las organizaciones de la sociedad civil para mejorar su participación». El informe además insta al sector privado a hacer su parte, asegurando el «acceso asequible, el uso responsable y prudente en la administración de los antimicrobianos» para re alinear “incentivos económicos que mejoren las prácticas de producción, distribución y comercialización».

Como explica Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS y Co Presidente del IACG, “estamos en un punto crítico en la lucha para proteger algunos de nuestros medicamentos más esenciales. Este informe hace recomendaciones concretas que podrían salvar miles de vidas cada año». Sirviendo como uno de los co-convocantes del IACG, el Dr. Anthony So, Director del Programa de Política Estratégica, ReAct, advierte que «los gobiernos deben actuar con urgencia sobre las recomendaciones del IACG si esperamos tener un futuro libre del miedo a las infecciones intratables. La opción es clara: podemos pagar ahora para abordar la resistencia a los antimicrobianos o pagar más tarde, pero mucho más».

También, atendiendo a sus capacidades individuales se encontraban como miembros del IACG, Otto Cars, cofundador de ReAct, Sunita Narain, Directora General del Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente en Delhi, y Martin Khor, ex Director del Centro del Sur.

19 Abr

Foro – Conversatorio “Comunidades inteligentes, salud planetaria, resistencia antimicrobiana y soberanía alimentaria”

El modelo predominante de producción de alimentos no es sostenible, pues requiere ingentes insumos materiales y energéticos, mientras genera contaminación y pobreza, poniendo en riesgo el frágil equilibrio de la salud planetaria y por tanto de todas sus formas de vida.

Actualmente, alrededor del 73% de la producción mundial de antibióticos se utilizan para el consumo animal, principalmente en tratamientos preventivos rutinarios y como promotores del crecimiento en pollos y cerdos, situación que agrava la diseminación de la resistencia bacteriana y pone en riesgo la efectividad de los antibióticos en la salud humana.

El hogar debería considerarse  un centro de salud y vida para la reproducción social y biológica, un espacio de aprendizaje intenso de interacción entre los seres humanos y el ambiente.

Desde la cosmovisión de los pueblos originarios, la armonía entre el ser humano y la naturaleza, que es una de las condiciones del Sumak Kawsay, permitiría recobrar ese frágil equilibrio. Aquí se enmarca la soberanía alimentaria, como la posibilidad de fomentar prácticas agrícolas que permitan cuidar nuestras semillas, recuperar la preparación de alimentos subutilizados y olvidados, fomentar una alimentación diversa, libre de antibióticos, que promueva una participación activa en el cuidado de la salud de la Madre Tierra que nos permita resignificar o ampliar el concepto de salud.

En este marco surge este Foro – Conversatorio, como un espacio para compartir experiencias, saberes y lecciones a nivel local y global en la lucha por la recuperación de la soberanía alimentaria que permitan enriquecer los procesos que se llevan a cabo en las comunidades organizadas y promovidos pro los gobiernos locales.

PONENTES:

Steven Lanjouw: ciudadano holandés, Maestro en Políticas y Planificación de la Salud, Investigador Independiente y Consultor en el área de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Salud, Medios de Vida y Desarrollo Rural y Urbano. Su trabajo ha centrado en países como Myanmar, Camboya, Filipinas y Tanzania en África oriental

Choo Phuah: ciudadana de Malasia, con maestría en Administración Pública de la Universidad de Princeton. Trabajó en el sureste asiático, incluyendo Myanmar, Tailandia, Camboya y Vietnam en el Programa de las Naciones Unidas en el Desarrollo, agencias internacionales no gubernamentales como HIV AIDS Alliance y FHI 360. Ha trabajado en programas de salud sexual y reproductiva y VIH y actualmente participa en el Programa de fortalecimiento de la sociedad civil y los medios de comunicación en Myanmar.

14 Abr

II Encuentro Intercontinental Madre Tierra, un diálogo para el cuidado de la vida

El Encuentro nos permitirá consensuar una plataforma con todos los saberes para cuidar las semillas, la biodiversidad, los antibióticos, nuestras economías y culturas, para contener la degradación de los elementos y recuperar la salud de la Madre Tierra.

El Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL), ReAct Latinoamérica y la Red de Salud y Ambiente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES), se han visto en la necesidad de propiciar un diálogo entre los diversos actores para fortalecer un movimiento regional articulado globalmente que promueva el cuidado de  la Madre Tierra, la defensa de la salud humana, animal, vegetal, y ambiental, estableciendo espacios para el diálogo, el arte, la ciencia y la poesía, en el marco de los saberes ancestrales y académicos, visibilizando las historias de resistencia necesarias para la defensa de la vida.

Con este motivo se desarrollará del 3 al 7 de junio en la ciudad de Rosario, Argentina, el Encuentro Intercontinental “Ciencia Digna para la salud de la Madre Tierra”, espacio académico y de participación social en el cual se reflexionará acerca de varios aspectos relacionados al cuidado de la salud de los ecosistemas y que permitan entender la vida como esencia,  sustentada en un proceso activo de intenso intercambio entre sus diversas formas: ecosistemas, naturaleza, comunidades microbianas y humanas. Sin ambientes saludables, agua segura, aire limpio, suelos libres de agrotóxicos, producción de alimentos limpios, comunidades libres de extractivismo, sociedades libres de violencia, es imposible alcanzar Derechos fundamentales como vivir en ambientes sanos, acceso a la salud, en resumen, a una vida plena.

Para el evento se contará con importantes y destacadas personas del ámbito de las ciencias y la academia, así como actores sociales que han marcado un camino en la defensa de la salud y de los derechos de la Madre Tierra como requisito para el pleno ejercicio de los Derechos Humanos y específicamente el Derecho a la Salud.

En el evento se promoverán reuniones, foros y conversatorios sobre temas específicos enmarcados en los contenidos y lineamientos del Encuentro,  y se convertirán en espacios para:

  • Presentar testimonios y evidencias científicas de la destrucción de la Tierra y las enfermedades de los seres humanos y de las otras formas de vida, de las relaciones entre la salud de la mente, los cuerpos, las estructuras políticas y los ecosistemas.
  • Intercambiar experiencias y evidencias del bien convivir en la sociedad y la naturaleza, para refrescar nuestros sentidos y retomar el camino de la austeridad, la complementariedad, la solidaridad y la cooperación con todos los seres.
  • Continuar con el proceso colectivo de elaboración de la historia clínica sobre la enfermedad actual  de la Madre Tierra, y establecer las guías de tratamiento, integrando y profundizando el trabajo realizado  desde la perspectiva terapéutica.
  • Consensuar una plataforma con todos los saberes para cuidar las semillas, la biodiversidad, los antibióticos, nuestras economías y culturas, para contener la degradación de los elementos sagrados y recuperar la Salud de la Madre Tierra.

Finalmente, este Encuentro nos permitirá consensuar una plataforma con todos los saberes para cuidar las semillas, la biodiversidad, los antibióticos, nuestras economías y culturas, para contener la degradación de los elementos y recuperar la salud de la Madre Tierra.

Este es el segundo Encuentro, el primero se realizó en el año 2017 en la misma ciudad de Rosario, que nos acogió a la vera del río Paraná, en donde pudimos contar historias, saberes, sabores, historias, resistencias… Conferencias, mesas redondas, talleres, cursos, presentaciones de pósters, de libros, serán algunas de las estrategias que nos daremos para dialogar y aprender juntos.

07 Abr

7 de abril de 2019, Día Mundial de la Salud

El Día Mundial de la Salud es una oportunidad urgente para conectar la idea de Cobertura Universal de Salud con la idea de Salud Universal. La Salud para Todos y Todas centra nuestra atención en el compromiso con la salud planetaria. La salud integral para todos solo es posible reconociendo que los seres humanos están en estrecha interrelación con los demás seres y con todas las otras formas de vida. La resistencia a los antibióticos ilustra con objetividad lo aseverado, es un problema complejo, médico, social, ecológico, ambiental y económico que nos afecta a todos y que su contención requiere de una estrategia integral que tome en consideración la salud humana, animal, vegetal y ambiental.

18 Mar

Seminario Taller Provincial “Comunidades Inteligentes en la Producción de Alimentos y el Cuidado de la Salud de la Madre Tierra”

El próximo 20 de marzo se realizará en la ciudad de Latacunga el Seminario Taller Provincial “Comunidades Inteligentes en la Producción de Alimentos y el Cuidado de la Salud de la Madre Tierra”, evento organizado por la Federación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino del Ecuador, FEUNASSC filial Cotopaxi, ReAct Latinoamérica, la Universidad Técnica de Cotopaxi, el Consejo Provincial de Cotopaxi y el Instituto de Seguridad Social a través del Seguro Social Campesino.

“Este es un espacio de reflexión con las comunidades y profesionales de la salud que permitirá ampliar el significado de salud y medicina, para enfrentar los problemas de salud de una manera integral, que nos permita ver el problema bajo el enfoque Una Sola Salud, que involucra también la salud animal y la salud de la Madre Tierra”, manifestó Arturo Quizhpe, Director de ReAct Latinoamérica.

Este Seminario – Taller abordará el tema de la alimentación, desde la conceptualización de lo que representa la misma en la cosmovisión andina, hasta la producción y consumo de alimentos libres de antibióticos, diversos, que fomenten un microbioma sano.

Uno de los problemas que generan la resistencia bacteriana tiene que ver con la producción de alimentos; se estima que el 70% de la resistencia bacteriana tiene su origen en el uso de antibióticos en la industria de la carne, pollos y cerdos principalmente. Según cálculos recientes, alrededor del 80% de los antibióticos que se producen a nivel mundial se destinan para el consumo en la salud animal. 

La industria de la carne utiliza miles de toneladas de antibióticos cada año, la mayoría con fines preventivos rutinarios y otra buena parte como promotores de engorde. Eso provoca que las heces de los animales contaminen el ambiente con bacterias resistentes y se diseminen los genes de resistencia a través del agua y el suelo.

Debatir y entender estos problemas dilucidarán acerca de la problemática de la salud en las comunidades y cómo se puede  desde los productores promover la producción y consumo de alimentos que no solo sean seguros para los seres humanos, sino que promuevan el cuidado del agua, el suelo y el aire, vitales para la salud humana.

Descargue el programa completo

11 Mar

Argentina: no más colistina en productos veterinarios

El Programa Nacional de Vigilancia de Resistencia Antimicrobiana ha efectuado estudios en los cuales se ha demostrado que los niveles de resistencia a la colistina en animales es significativo.

Argentina ha prohibido la ‘elaboración, distribución, importación, uso y posesión  de productos veterinarios que contengan el principio activo de la colistina y sus sales’ siguiendo el llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para hacer frente a la resistencia a los antibióticos y a la exhortación de la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE) que recomienda el uso discrecional de estos agentes.

Inmensas pérdidas humanas, animales y económicas

La Resolución 22/2019 fue emitida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, Senasa, en la que se explica que la medida fue tomada considerando las cuantiosas pérdidas humanas, animales y económicas que genera la resistencia a los antimicrobainos en todo el mundo.

La OMS cataloga la colistina y sus sales como ‘medicina de reserva’ dada su importancia ‘como la última reserva terapéutica en las unidades de cuidados intensivos’, consecuentemente debe ser preservado para el tratamiento en la salud humana. 

Resistencia a la colistina, altamente significativa en animales

Por su parte, el Programa Nacional de Vigilancia de Resistencia Antimicrobiana ha efectuado estudios en los cuales se ha demostrado que los niveles de resistencia a la colistina en animales es significativo. Estos resultados mostraron la necesidad de evitar la administración del agente y sus sales a los animales destinados al consumo humano y, por tanto, de preservar su efectividad en el tratamiento de infecciones causadas por bacterias multirresistentes en los seres humanos.

Uso de antibióticos preventivos prohibidos en 2015

En una resolución anterior, 594/15 emitida en 2015, Senasa ya había prohibido que la alimentación de animales contenga antibióticos con fines preventivos o como promotores de engorde.

Los productores aún pueden incluirlos en las raciones que proporcionan, en el caso de que su objetivo sea «curar, en un cierto período de tiempo y con una receta del veterinario de la granja acreditado», según la Asociación Argentina de Productores de Cerdos (AAPP).

En el comunicado de prensa, la organización declaró que «Argentina comenzó a caminar por el camino que muchos países han recorrido, esto es, en el uso responsable de antibióticos y la participación activa de un veterinario profesional en las decisiones sanitarias de las granjas».

Traducido del inglés del sitio Pig Progress, donde fue publicado el artículo original.

23 Feb

La metáfora de la guerra

La metáfora de la guerra

¿Una guerra contra nuestras aliadas?

Un abultado número de estudios recientes demuestran que las bacterias actúan, la mayor parte del tiempo, no como individuos, sino como comunidades, incluso comunicándose entre ellas para decidir su curso de acción, lo cual indica la necesidad de una perspectiva ecológica para lidiar con ellas.

Existen muchas referencias que apuntan a la naturaleza ecológica de la RAB:

  • Los microbios son los organismos vivientes más antiguos y numerosos de la Tierra. Se estima que el peso combinado de todos los microorganismos alcanza un 80% de la biomasa de la Tierra. En cierta manera, todas las especies “visibles” se encuentran flotando en un mar de microorganismos “invisibles”, siendo estos últimos fundamentales en la evolución de los primeros.

  • La actividad microbiana es esencial para la supervivencia de la vida en el planeta y la cantidad de bacterias beneficiosas superan ampliamente la cantidad de bacterias patógenas o potencialmente patógenas. En el reciclaje de nutrientes y residuos, la regulación de los gases atmosféricos y el mantenimiento de procesos metabólicos complejos en el ser humano, los microbios son indispensables. En 1997, un estudio estimó en $35 billones de dólares la contribución de los microbios a la economía global, tres veces el producto interno bruto mundial de ese año.

  • Un adulto sano alberga unos 100 billones de bacteria solamente en su intestino, cantidad diez veces mayor al número de células «humanas». Mientras que el óvulo y el esperma humanos aportan cerca de 22.000 genes diferentes al cuerpo, el microbioma (como se conoce al conjunto de comunidades bacterianas en el cuerpo) contribuye con 8 millones de genes adicionales, es decir, 360 veces más que los humanos.

  • Entre los microbiólogos, existe consenso mundial para considerar al microbioma como otro órgano del cuerpo humano. Su peso (un kilogramo o más) es similar al del cerebro humano y al de otros órganos.

Ilustración de Vilma Vargas para ReAct Latinoamérica

Tanto los antibióticos cuanto la resistencia bacteriana existen naturalmente en el ambiente y son parte de un proceso milenario evolutivo. Existe un intercambio dinámico constante de material genético entre las diferentes especies bacterianas en la naturaleza, proceso que ha sido acelerado con el advenimiento de los antibióticos producidos por la industria.

Convencionalmente, los antibióticos han sido definidos como “las substancias producidas por un microorganismo (sea bacteria u hongo) que en una solución diluida tienen la capacidad de inhibir o eliminar otro microorganismo (como un germen patógeno)”. De acuerdo con ciertos investigadores, este concepto está basado en un conocimiento escaso de la ecología y la biología de los compuestos orgánicos de bajo peso molecular. Por ejemplo, según Julian Davies, la modulación de los patrones de transcripción celular representa una función normal de una vasta mayoría de los productos naturales de bajo peso molecular, incluidos los antibióticos. «Quizás en el contexto de las propiedades de las moléculas pequeñas fuera de su ambiente natural, es más adecuado decir que ‘un antibiótico es un agente terapéutico producido por una compañía farmacéutica», sostiene.

Hoy en día, a causa de la producción a escala industrial, el planeta utiliza antibióticos en cantidades y concentraciones mayores a las que se encuentran en la naturaleza, desencadenando fenómenos evolutivos y microbiológicos que todavía no son entendidos en su totalidad.

La actividad humana, incluida la urbanización, el uso de nuevos químicos como biocidas y los intentos de esterilizar los espacios que habitamos con desinfectantes comerciales, está creando nuevos nichos ecológicos para que las bacterias resistentes prosperen. Los lugares con alto uso de antibióticos o contaminación, tales como sistemas urbanos de aguas residuales, hospitales y sitios de producción farmacéutica, son excelentes caldos de cultivo para el crecimiento de bacterias resistentes y/o para la circulación de genes que confieren resistencia.

En los Estados Unidos, los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que cerca de 1,7 millones de infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS), son causadas por microorganismos de todos los tipos, incluidas bacterias, y causan o contribuyen a 99.000 muertes anuales. Las IAAS son la sexta causa de muerte en los Estados Unidos, superando a las muertes por diabetes, influenza/neumonía y Alzheimer. Una gran proporción de los antibióticos se utilizan con fines no terapéuticos en la ganadería o la agricultura, produciendo contaminación de la cadena alimentaria con el consecuente desarrollo de resistencia bacteriana tanto en el cuerpo humano como en el medio ambiente.

Los antibióticos sirven para tratar infecciones producidas por bacterias, que son los organismos vivos más antiguos y más numerosos del planeta, poseedores de mayor diversidad de especies, más que ninguna otra clase de ser vivo. La innovación científica en materia de antibióticos ha encontrado, en décadas recientes, un obstáculo en el gran número y la velocidad con que las mutaciones bacterianas ocurren o la infinita habilidad que poseen las bacterias para desarrollar mecanismos de resistencia para enfrentar los nuevos métodos para eliminarlas o desarmarlas(16). Sin un entendimiento más profundo de los procesos y los elementos de la ecología bacteriana, los nuevos tratamientos para las infecciones pueden tener vidas muy cortas.

Cada vez está más claro que el tratamiento de las infecciones con antibióticos es sólo la mitad de la historia cuando de lidiar con una enfermedad se trata. La otra mitad es el rol que juega el sistema inmune del cuerpo. El delicado balance entre la inmunidad y la infección necesita ser tomado en cuenta antes de considerar el uso de cualquier antibiótico. Otras perspectivas médicas que enfocan la habilidad del huésped para protegerse a sí mismo necesitan ser exploradas, en lugar de obsesionarse con “eliminar” al “patógeno”.

En esencia, el punto es que los procesos involucrados en la infección, la resistencia o incluso la recuperación del cuerpo humano son parte de sistemas muy dinámicos y no lineales, similares a los de cualquier proceso ecológico. Desafortunadamente, la medicina moderna, a menudo, trata al cuerpo como un dispositivo mecánico que debe ser “reparado” o “rediseñado” y que contiene partes que pueden ser “reemplazadas”.

La Caja de Herramientas es un potente recurso que le ayudará a entender y tomar acción para la contención de la Resistencia Bacteriana.

Mantengámonos informados para hacerle frente a la Resistencia Bacteriana. Suscríbase y reciba artículos, noticias y publicaciones.

23 Feb

Salud de la Madre Tierra y RBA

Salud de la Madre Tierra y RBA

Las bacterias, un mundo invisible en nuestro mundo

Un abultado número de estudios recientes demuestran que las bacterias actúan, la mayor parte del tiempo, no como individuos, sino como comunidades, incluso comunicándose entre ellas para decidir su curso de acción, lo cual indica la necesidad de una perspectiva ecológica para lidiar con ellas.

Existen muchas referencias que apuntan a la naturaleza ecológica de la RAB:

  • Los microbios son los organismos vivientes más antiguos y numerosos de la Tierra. Se estima que el peso combinado de todos los microorganismos alcanza un 80% de la biomasa de la Tierra. En cierta manera, todas las especies “visibles” se encuentran flotando en un mar de microorganismos “invisibles”, siendo estos últimos fundamentales en la evolución de los primeros.

  • La actividad microbiana es esencial para la supervivencia de la vida en el planeta y la cantidad de bacterias beneficiosas superan ampliamente la cantidad de bacterias patógenas o potencialmente patógenas. En el reciclaje de nutrientes y residuos, la regulación de los gases atmosféricos y el mantenimiento de procesos metabólicos complejos en el ser humano, los microbios son indispensables. En 1997, un estudio estimó en $35 billones de dólares la contribución de los microbios a la economía global, tres veces el producto interno bruto mundial de ese año.

  • Un adulto sano alberga unos 100 billones de bacteria solamente en su intestino, cantidad diez veces mayor al número de células «humanas». Mientras que el óvulo y el esperma humanos aportan cerca de 22.000 genes diferentes al cuerpo, el microbioma (como se conoce al conjunto de comunidades bacterianas en el cuerpo) contribuye con 8 millones de genes adicionales, es decir, 360 veces más que los humanos.

  • Entre los microbiólogos, existe consenso mundial para considerar al microbioma como otro órgano del cuerpo humano. Su peso (un kilogramo o más) es similar al del cerebro humano y al de otros órganos.

Ilustración de Vilma Vargas para ReAct Latinoamérica

Tanto los antibióticos cuanto la resistencia bacteriana existen naturalmente en el ambiente y son parte de un proceso milenario evolutivo. Existe un intercambio dinámico constante de material genético entre las diferentes especies bacterianas en la naturaleza, proceso que ha sido acelerado con el advenimiento de los antibióticos producidos por la industria.

Convencionalmente, los antibióticos han sido definidos como “las substancias producidas por un microorganismo (sea bacteria u hongo) que en una solución diluida tienen la capacidad de inhibir o eliminar otro microorganismo (como un germen patógeno)”. De acuerdo con ciertos investigadores, este concepto está basado en un conocimiento escaso de la ecología y la biología de los compuestos orgánicos de bajo peso molecular. Por ejemplo, según Julian Davies, la modulación de los patrones de transcripción celular representa una función normal de una vasta mayoría de los productos naturales de bajo peso molecular, incluidos los antibióticos. «Quizás en el contexto de las propiedades de las moléculas pequeñas fuera de su ambiente natural, es más adecuado decir que ‘un antibiótico es un agente terapéutico producido por una compañía farmacéutica», sostiene.

Hoy en día, a causa de la producción a escala industrial, el planeta utiliza antibióticos en cantidades y concentraciones mayores a las que se encuentran en la naturaleza, desencadenando fenómenos evolutivos y microbiológicos que todavía no son entendidos en su totalidad.

La actividad humana, incluida la urbanización, el uso de nuevos químicos como biocidas y los intentos de esterilizar los espacios que habitamos con desinfectantes comerciales, está creando nuevos nichos ecológicos para que las bacterias resistentes prosperen. Los lugares con alto uso de antibióticos o contaminación, tales como sistemas urbanos de aguas residuales, hospitales y sitios de producción farmacéutica, son excelentes caldos de cultivo para el crecimiento de bacterias resistentes y/o para la circulación de genes que confieren resistencia.

En los Estados Unidos, los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que cerca de 1,7 millones de infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS), son causadas por microorganismos de todos los tipos, incluidas bacterias, y causan o contribuyen a 99.000 muertes anuales. Las IAAS son la sexta causa de muerte en los Estados Unidos, superando a las muertes por diabetes, influenza/neumonía y Alzheimer. Una gran proporción de los antibióticos se utilizan con fines no terapéuticos en la ganadería o la agricultura, produciendo contaminación de la cadena alimentaria con el consecuente desarrollo de resistencia bacteriana tanto en el cuerpo humano como en el medio ambiente.

Los antibióticos sirven para tratar infecciones producidas por bacterias, que son los organismos vivos más antiguos y más numerosos del planeta, poseedores de mayor diversidad de especies, más que ninguna otra clase de ser vivo. La innovación científica en materia de antibióticos ha encontrado, en décadas recientes, un obstáculo en el gran número y la velocidad con que las mutaciones bacterianas ocurren o la infinita habilidad que poseen las bacterias para desarrollar mecanismos de resistencia para enfrentar los nuevos métodos para eliminarlas o desarmarlas(16). Sin un entendimiento más profundo de los procesos y los elementos de la ecología bacteriana, los nuevos tratamientos para las infecciones pueden tener vidas muy cortas.

Cada vez está más claro que el tratamiento de las infecciones con antibióticos es sólo la mitad de la historia cuando de lidiar con una enfermedad se trata. La otra mitad es el rol que juega el sistema inmune del cuerpo. El delicado balance entre la inmunidad y la infección necesita ser tomado en cuenta antes de considerar el uso de cualquier antibiótico. Otras perspectivas médicas que enfocan la habilidad del huésped para protegerse a sí mismo necesitan ser exploradas, en lugar de obsesionarse con “eliminar” al “patógeno”.

En esencia, el punto es que los procesos involucrados en la infección, la resistencia o incluso la recuperación del cuerpo humano son parte de sistemas muy dinámicos y no lineales, similares a los de cualquier proceso ecológico. Desafortunadamente, la medicina moderna, a menudo, trata al cuerpo como un dispositivo mecánico que debe ser “reparado” o “rediseñado” y que contiene partes que pueden ser “reemplazadas”.

La Caja de Herramientas es un potente recurso que le ayudará a entender y tomar acción para la contención de la Resistencia Bacteriana.

Mantengámonos informados para hacerle frente a la Resistencia Bacteriana. Suscríbase y reciba artículos, noticias y publicaciones.

23 Feb

Salud animal y RBA

Salud animal y RBA

Las bacterias, un mundo invisible en nuestro mundo

Un abultado número de estudios recientes demuestran que las bacterias actúan, la mayor parte del tiempo, no como individuos, sino como comunidades, incluso comunicándose entre ellas para decidir su curso de acción, lo cual indica la necesidad de una perspectiva ecológica para lidiar con ellas.

Existen muchas referencias que apuntan a la naturaleza ecológica de la RAB:

  • Los microbios son los organismos vivientes más antiguos y numerosos de la Tierra. Se estima que el peso combinado de todos los microorganismos alcanza un 80% de la biomasa de la Tierra. En cierta manera, todas las especies “visibles” se encuentran flotando en un mar de microorganismos “invisibles”, siendo estos últimos fundamentales en la evolución de los primeros.

  • La actividad microbiana es esencial para la supervivencia de la vida en el planeta y la cantidad de bacterias beneficiosas superan ampliamente la cantidad de bacterias patógenas o potencialmente patógenas. En el reciclaje de nutrientes y residuos, la regulación de los gases atmosféricos y el mantenimiento de procesos metabólicos complejos en el ser humano, los microbios son indispensables. En 1997, un estudio estimó en $35 billones de dólares la contribución de los microbios a la economía global, tres veces el producto interno bruto mundial de ese año.

  • Un adulto sano alberga unos 100 billones de bacteria solamente en su intestino, cantidad diez veces mayor al número de células «humanas». Mientras que el óvulo y el esperma humanos aportan cerca de 22.000 genes diferentes al cuerpo, el microbioma (como se conoce al conjunto de comunidades bacterianas en el cuerpo) contribuye con 8 millones de genes adicionales, es decir, 360 veces más que los humanos.

  • Entre los microbiólogos, existe consenso mundial para considerar al microbioma como otro órgano del cuerpo humano. Su peso (un kilogramo o más) es similar al del cerebro humano y al de otros órganos.

Ilustración de Vilma Vargas para ReAct Latinoamérica

Tanto los antibióticos cuanto la resistencia bacteriana existen naturalmente en el ambiente y son parte de un proceso milenario evolutivo. Existe un intercambio dinámico constante de material genético entre las diferentes especies bacterianas en la naturaleza, proceso que ha sido acelerado con el advenimiento de los antibióticos producidos por la industria.

Convencionalmente, los antibióticos han sido definidos como “las substancias producidas por un microorganismo (sea bacteria u hongo) que en una solución diluida tienen la capacidad de inhibir o eliminar otro microorganismo (como un germen patógeno)”. De acuerdo con ciertos investigadores, este concepto está basado en un conocimiento escaso de la ecología y la biología de los compuestos orgánicos de bajo peso molecular. Por ejemplo, según Julian Davies, la modulación de los patrones de transcripción celular representa una función normal de una vasta mayoría de los productos naturales de bajo peso molecular, incluidos los antibióticos. «Quizás en el contexto de las propiedades de las moléculas pequeñas fuera de su ambiente natural, es más adecuado decir que ‘un antibiótico es un agente terapéutico producido por una compañía farmacéutica», sostiene.

Hoy en día, a causa de la producción a escala industrial, el planeta utiliza antibióticos en cantidades y concentraciones mayores a las que se encuentran en la naturaleza, desencadenando fenómenos evolutivos y microbiológicos que todavía no son entendidos en su totalidad.

La actividad humana, incluida la urbanización, el uso de nuevos químicos como biocidas y los intentos de esterilizar los espacios que habitamos con desinfectantes comerciales, está creando nuevos nichos ecológicos para que las bacterias resistentes prosperen. Los lugares con alto uso de antibióticos o contaminación, tales como sistemas urbanos de aguas residuales, hospitales y sitios de producción farmacéutica, son excelentes caldos de cultivo para el crecimiento de bacterias resistentes y/o para la circulación de genes que confieren resistencia.

En los Estados Unidos, los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que cerca de 1,7 millones de infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS), son causadas por microorganismos de todos los tipos, incluidas bacterias, y causan o contribuyen a 99.000 muertes anuales. Las IAAS son la sexta causa de muerte en los Estados Unidos, superando a las muertes por diabetes, influenza/neumonía y Alzheimer. Una gran proporción de los antibióticos se utilizan con fines no terapéuticos en la ganadería o la agricultura, produciendo contaminación de la cadena alimentaria con el consecuente desarrollo de resistencia bacteriana tanto en el cuerpo humano como en el medio ambiente.

Los antibióticos sirven para tratar infecciones producidas por bacterias, que son los organismos vivos más antiguos y más numerosos del planeta, poseedores de mayor diversidad de especies, más que ninguna otra clase de ser vivo. La innovación científica en materia de antibióticos ha encontrado, en décadas recientes, un obstáculo en el gran número y la velocidad con que las mutaciones bacterianas ocurren o la infinita habilidad que poseen las bacterias para desarrollar mecanismos de resistencia para enfrentar los nuevos métodos para eliminarlas o desarmarlas(16). Sin un entendimiento más profundo de los procesos y los elementos de la ecología bacteriana, los nuevos tratamientos para las infecciones pueden tener vidas muy cortas.

Cada vez está más claro que el tratamiento de las infecciones con antibióticos es sólo la mitad de la historia cuando de lidiar con una enfermedad se trata. La otra mitad es el rol que juega el sistema inmune del cuerpo. El delicado balance entre la inmunidad y la infección necesita ser tomado en cuenta antes de considerar el uso de cualquier antibiótico. Otras perspectivas médicas que enfocan la habilidad del huésped para protegerse a sí mismo necesitan ser exploradas, en lugar de obsesionarse con “eliminar” al “patógeno”.

En esencia, el punto es que los procesos involucrados en la infección, la resistencia o incluso la recuperación del cuerpo humano son parte de sistemas muy dinámicos y no lineales, similares a los de cualquier proceso ecológico. Desafortunadamente, la medicina moderna, a menudo, trata al cuerpo como un dispositivo mecánico que debe ser “reparado” o “rediseñado” y que contiene partes que pueden ser “reemplazadas”.

La Caja de Herramientas es un potente recurso que le ayudará a entender y tomar acción para la contención de la Resistencia Bacteriana.

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