16 Ene

La Alforja se renueva para más aventuras Educativas

Les invitamos a usar y disfrutar de este valioso material, que le deparará imprevisibles satisfacciones con sus estudiantes, la niñez del barrio, de la comunidad o con sus hijos e hijas. Le brindará acceso a un proceso de aprendizaje divertido y orientado al cambio, que nos harán vivir la vida más saludablemente, conteniendo la resistencia bacteriana, usando adecuadamente los antibióticos, restableciendo nuestra relación con el mundo microbiano y construyendo el Sumak Kawsay”.

Puede descargar los libros completos ingresando en:

Parte 1: https://reactlat.org/download/alforja-educativa-salud-escolar-y-mundo-microbiano-parte1/

Parte 2: https://reactlat.org/download/alforja-educativa-salud-escolar-y-mundo-microbiano-parte2/

11 Ene

Sabiduría Comunitaria, Uso de Antibióticos y Salud de la Madre Tierra

Informe de la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de los Antibióticos – 2020

Para volver a soñar, necesitamos compromiso y pasión por un mundo libre de infecciones intratables, renovada esperanza, trabajo conjunto, unidad de acción y conciencia para contener una nueva crisis sanitaria causada por la resistencia a los antibióticos.

Noviembre del 2020, estuvo marcado por una intensa actividad. Alrededor de cuarenta organizaciones nacionales y regionales, movimientos sociales, académicos, pueblos indígenas, agroproductores, artistas, gremios profesionales de la salud, se unieron para organizar diversas actividades de concientización para el buen uso de los antibióticos en el contexto de la Semana Mundial.

Sabiduría, solidaridad y participación comunitaria; comprendiendo y cambiando el comportamiento de los profesionales de la salud; antibióticos en la crianza de animales de grana; Alforja Educativa y rol de la educación en la creación de hábitos para contener la RBA; diálogo arte-ciencia para acercarnos al Mundo Microbiano, llamado a la acción, fueron los ejes aglutinadores.

ReAct Latinoamérica, comparte una síntesis de las actividades desarrolladas, reiterando sus agradecimientos a todas las organizaciones nacionales e internacionales participantes, e invita a continuar trabajando consensuada y unitariamente para contener la resistencia a los antibióticos que nos afecta a toso, seres humanos, animales y ambiente.

Por un Mundo Libre de Infecciones Intratables,

 

Arturo Quizhpe P.

Director Regional de ReAct Latinoamérica

SEMANA-MUNDIAL-2020-WAAW-RLA

Descarga el documento completo

20 Nov

EXHORTO | Cría intensiva de animales y resistencia bacteriana a los antibióticos

EXHORTO DESDE LAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS, MOVIMIENTOS SOCIALES, LA COMUNIDAD ACADÉMICA E INVESTIGADORA DE LATINOAMÉRICA, A LOS TOMADORES DE DECISIONES GUBERNAMENTALES:

En un espacio de reflexión, intercambio de saberes y empoderamiento entre la academia, organizaciones sociales, comunitarias y la sociedad civil, impulsado desde la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL), el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario (INSSA),  ReAct Latinoamérica y ReAct Norteamérica, se abordó la temática del uso de antibióticos en la cría intensiva de animales y su impacto sobre la resistencia bacteriana a los antibióticos; en el contexto que atraviesa el país argentino, en donde se ha considerado el incremento masivo de producción de carne porcina. En el evento confluyeron diversas organizaciones de Latinoamérica, con la participación multidisciplinaria de expositores de ReAct, CONICET, Alianza Save Our Antibiotics, OPS/OMS y UCCSNAL.

Reflexiones del encuentro:

La propagación de las enfermedades infecciosas transmitidas de animales a humanos (zoonosis) así como la resistencia de las bacterias hacia los antibióticos, son dos asuntos que han contribuido a generar conciencia de que estamos conectados con las otras especies visibles e invisibles, conocimientos que impulsan el concepto de que la salud humana, animal y ambiental se encuentran interrelacionadas, enfoque de Una Sola Salud. 

Resulta imposible negar el impacto de las intervenciones y actividades humanas sobre la salud de todo el planeta, que se manifiesta objetivamente en la creciente aparición de las zoonosis, algunas de ellas pandémicas, en el calentamiento global, en la contaminación del suelo, del aire, del agua y también de los alimentos. Todo esto impacta directamente a la salud de los seres humanos y de las otras especies, incluyendo el aumento de la resistencia de las bacterias a los antibióticos, argumentos respaldados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI), pudiendo ser la multirresistencia bacteriana la siguiente crisis sanitaria mundial.


Para adherirse al exhorto, solicitamos llenar un breve formulario al final.


Las bacterias y otros microorganismos, habitan en diversos ecosistemas, y son beneficiosas y esenciales en su amplia mayoría para la salud y la vida de todos los seres, únicamente un porcentaje menor causan enfermedad.  Sin embargo, la resistencia de las bacterias a los antibióticos -proceso en el que las bacterias sufren cambios que hacen que los antibióticos utilizados para tratar las infecciones dejen de ser eficaces- es un   problema que surge ante un uso desmedido e inadecuado de los antibióticos al que están expuestas las bacterias en el entorno humano, animal y ambiental, pues es un mecanismo de las especies para sobrevivir. Resulta indispensable comprender que los mecanismos de resistencia de las bacterias existían desde antes del uso de los antibióticos por los humanos, pero tenían una prevalencia muy baja, el problema de hoy es el uso masivo y abuso de antibióticos en la salud humana, en la crianza de animales para el consumo, la agricultura, los residuos de la industria farmacéutica entre otros. Los antibióticos son medicamentos que han contribuido a combatir las enfermedades por bacterias patógenas y han aumentado la esperanza de vida, sin embargo ante su uso desproporcional las bacterias (tanto las “benéficas” como las patógenas), combaten este ataque incrementando y acelerando abruptamente los procesos de resistencia hacia los antibióticos.

En salud humana se realizan varios esfuerzos para promover el uso racional de antibióticos y controla su uso inadecuado, sin embargo, es necesario mirar objetivamente que según las estimaciones internacionales la mayoría de los antibióticos que se producen y se venden a nivel mundial (70% y en algunos países hasta el 80%) se destina a los animales. Con una proyección de incrementar su uso en la industria pecuaria (animales destinados a la alimentación) en países en vías de desarrollo, asociado a la intensificación de los sistemas de  producción masiva.

El uso de antibióticos en la producción de animales de consumo se encuentra masificado, como tratamiento y preventivo de infecciones que responden y tratan de solventar el hacinamiento y las malas condiciones de crianza de sistemas de producción intensivos, ya sean pollos, bovinos, cerdos, especies acuáticas etc. pero adicionalmente los antibióticos también son usados como promotores de crecimiento que tienen como finalidad acelerar los tiempos de cría, y de comercialización de carne, lo cual no responde al uso de antibióticos como una herramienta de salud. Este tipo de modelos se convierten en dependientes del uso rutinario de antibióticos para asegurar que los animales se mantengan con vida, tratar las infecciones recurrentes, promover que crezcan con mayor rapidez y mantengan la productividad.

Cuando se administran antibióticos a los animales algunas bacterias mutan y se convierten en resistentes. Estas bacterias resistentes son diseminadas a las comunidades, a otros animales y al medio ambiente, a través de los productos alimenticios derivados de estos animales, otros alimentos contaminados mediante el agua, superficies contaminadas y de las excretas que estos animales dejan en el ambiente, o excretas que son diseminadas en otros suelos en forma de abono. Las personas nos exponemos a estas bacterias por medio de la manipulación y el consumo de la comida, o por el contacto con el ambiente contaminado, adquiriendo aquellas bacterias y genes de resistencia.

La selección de la resistencia a los antibióticos puede también ocurrir en el medio ambiente por la exposición a los antibióticos que liberan los animales a través de las excretas. La mayoría de los antibióticos no se metabolizan completamente sino que se liberan en el medio ambiente como sustancia activa por medio de las excretas (30-90%), con el consiguiente impacto ecológico ya que dentro de estos productos de desecho se conserva el potencial de acción antibiótica sobre las poblaciones bacterianas que los rodea, llegando estos inclusive a los cursos de agua, estimulando el aumento de bacterias resistentes y genes de resistencia, que se transfieren a los seres humanos, haciendo más crítica y urgente la situación. En la región pampeana Argentina, investigadores determinaron la presencia de diferentes tipos de antibióticos en los cursos de agua que están alrededor de los sitios de cría intensiva.

Entonces, la resistencia de las bacterias a los antibióticos es un problema médico, ecológico y ambiental grave que amenaza los avances médicos y agrícolas actuales. Tiene graves implicaciones en el funcionamiento de la medicina moderna, porque un mundo sin antibióticos significa volver a una época sin trasplantes de órganos, sin prótesis de cadera, sin muchas cirugías que hoy son de rutina, imposibilidad de quimioterapia para el cáncer, pero también pone en peligro la capacidad para tratar enfermedades infecciosas comunes, infecciones menores podrían volver a ser potencialmente mortales.

La pérdida de efectividad de los antibióticos es un problema no solo para los humanos. El incremento de las infecciones causadas por bacterias resistentes a los medicamentos también significa perder los antibióticos necesarios para tratar a los animales enfermos con las consiguientes consecuencias en la producción. Además, los granjeros y otras personas involucradas en la producción de carne, así como las comunidades, tienen mayor riesgo de entrar en contacto con bacterias resistentes a los antibióticos que han sido identificados en animales de granja y que pueden luego transmitirse a los humanos, ya sea directamente o por contacto con alimentos, agua, aire y suelo, situaciones ya conocidas en SAMR y MCR-1.

Adicionalmente los antibióticos no afectan solo al ambiente externo, no solo contaminan el aire, el agua, el suelo, ejercen presión selectiva y generan resistencia bacteriana, sino que también afectan nuestro cuerpo, al conjunto de seres invisibles (bacterias) que habitan nuestras superficies e interior del cuerpo y afectan al microbioma. En los últimos años, se han realizado grandes avances que permiten comprender el microbioma y cómo los antibióticos producen cambios en él, por ejemplo el intestino humano contiene una amplia gama de “bacterias buenas”, que aseguran una digestión saludable. Desafortunadamente, el uso generalizado de antibióticos y los cambios en las dietas, han causado estragos en el delicado ecosistema del intestino humano. Agotadas las bacterias buenas, las personas tienen problemas en la digestión, e inmunidad reducida frente a las infecciones. 

Sin un cambio radical en el uso de antibióticos, la resistencia a los antibióticos se convertirá en una de las mayores amenazas para la humanidad, para la seguridad alimentaria y para la economía global.

Las soluciones verdaderas y de fondo apuntan a un cambio del modelo de producción. Con políticas de estado orientadas a reducir el uso de antibióticos y a desconcentrar los sistemas de producción; promoviendo otro sistema de cría que no sea antibiótico-dependiente. Bajo modelos sustentables, es posible que la producción agrícola no use antibióticos de manera rutinaria sin afectar la producción en general. Incentivando prácticas sostenibles de gestión de suelos y desarrollando alternativas para la seguridad alimentaria y los medios de vida que no dependan de la destrucción de hábitats y biodiversidad.

Es indispensable mejorar una vigilancia epidemiológica integrada, que no solo incluya la vigilancia clínica de salud humana, sino también la salud animal y los alimentos de origen animal, mejorar los planes nacionales de acción para que no queden brechas, porque en Latinoamérica aún no se tiene un control de los antibióticos que se destinan a la producción animal, cuáles son y cómo se venden, la información no se encuentra transparentada en la mayoría de los países de la región, incluida la Argentina.

Necesitamos superar la metáfora de la guerra contra las bacterias, reconocer y comprender las intersecciones entre los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. Afrontar la resistencia como un problema de salud pública a través de un abordaje múltiple, con la participación de todas las disciplinas y áreas implicadas, confiados de que la Salud es una Sola (humana, animal, ambiental), la Salud de la Madre Tierra.

Es un requerimiento urgente a nivel mundial identificar la relación de este grave problema de salud pública con el modelo de producción agroindustrial y la contaminación que provoca en el ambiente. Si escogemos incrementar los criaderos intensivos de animales, puede ser sólo una cuestión de tiempo antes de que afrontemos la próxima pandemia, llámese una nueva zoonosis, o la resistencia a los antibióticos. 

Para adherirse al exhorto, solicitamos llenar un breve formulario a continuación:


Agradecemos difundir esta información. Para ello, puede descargar este documento en versión PDF para compartirlo entre su red de contactos.

Exhorto

12 Nov

Salud de los ecosistemas, tema del 30 aniversario de Laicrimpo

Con una amplia participación de representantes de varios regiones de Argentina, y de países como Uruguay, Paraguay, Brasil, Nicaragua y Ecuador, se realizó la inauguración del Encuentro por el 30 Aniversario del Movimiento Nacional de Salud Laicrimpo de Argentina.

El Encuentro, que debido a la emergencia sanitaria se desarrolló de forma virtual, centró su atención en el debate acerca de la salud de los ecosistemas, el cuidado de la salud de la Madre Tierra, y el Buen Vivir, como paradigmas para entender las interrelaciones entre la salud de los ecosistemas y la salud humana.

En la primera jornada, que inició el viernes 6 de noviembre, se realizó una ceremonia de inauguración con música, baile y rituales de los pueblos ancestrales. Posteriormente, inició la primera jornada de reflexiones en la que, a través de videos, se abordó la importancia del movimiento Laicrimpo y su incidencia en la salud de los pueblos de la región durante estos treinta años.

En este espacio participaron Alicia Alem del Movimiento Agroecológico de Latinoamérica, MAELA; Arturo Quizhpe, Director de ReAct Latinoamérica; Jaime Breilh del Programa Andino EcoSaludable; María Hamlin del Movimiento por la Salud de los Pueblos de Latinoamérica; Javier Souza Casadinho de la Red de Agroecología Para América Latina y el Caribe, RAPAL; Pablo Reyes, de la Asociación de Médicos Generalista de Buenos Aires; con la facilitación de Sandra Payán y Marcela Bobatto.

“La salud es un Derecho Humano, poniendo énfasis en el nivel de atención primario de salud y la promoción de salud, que nos permite tener proximidad con las comunidades y aboradrla de forma integral. Desde ese espacio promovemos la salud de los ecosistemas, entendiéndola como una sola”, expresó Pablo Reyes, quien aseguró además que no puede haber salud para las comunidades si el agua, el aire, el suelo y el ambiente están deteriorados.

Por su parte Javier Souza y Alicia Alem, coincidieron en la producción de alimentos sanos y la agroecología como propuesta alternativa a un modelo de agroproducción que está destruyendo la salud de los ecosistemas y alterando la salud de las poblaciones, debido al uso de agroquímicos y antibióticos. 

Participación de ReAct Latinoamérica

ReAct Latinoamérica participó con la presentación de un video que resume los 15 años del programa en la región, sus objetivos, visión y líneas de acción, así como los enfoques integrados en el abordaje para la contención de la resistencia bacteriana a los antibióticos.

El video pone de manifiesto la revalorización que hace ReAct Latinoamérica de los conocimientos populares y el empoderamiento de la comunidad para el buen uso de los antibióticos y el cuidado de la salud de la Madre Tierra, así como el rol que juegan los equipos de salud del nivel primario de atención.

Talleres simultáneos

El sábado 7 de noviembre, se realizaron varios talleres de forma simultánea. ReAct Latinoamérica, junto con el Centro Niño a Niño, desarrollaron el taller “Niños y Niñas como protagonistas de cambio en su salud y de la Madre Tierra”. 

El taller fue facilitado por Celine Woznica (EE.UU.) Coordinadora de Child to Child para la región de las Américas; Silvina Alessio (Argentina) como responsable del programa de la Alforja Educativa de ReAct Latinoamérica y Niño a Niño; y, Mónica Morocho (Ecuador) educadora.

El taller puso énfasis en los procesos para la elaboración y ejecución de proyectos relacionados a la salud escolar con la participación de la niñez. Se hizo incapié en la participación, basada en la escalera de Roger Hart que identifica ocho niveles, como paso previo para la priorización de los problemas que les interesa abordar a las niñas y los niños.  

Posteriormente se socializó la metodología Niño a Niño para la intervención en proyectos de educación en salud con la niñez. Los pasos de la metodología son escoger, investigar, planificar, actuar y evaluar. En cada uno de estos es importante la participación de niños y niñas para el éxito del proyecto.

Finalmente, se dio a conocer la Alforja Educativa como una herramienta para la promoción de la salud. Con actividades lúdicas, se integra al currículum y se complementa con las otras áreas del conocimiento como las matemática, las ciencias naturales, el arte, el lenguaje, permitiendo aprendizajes significativos sobre el mundo microbiano, el cuidado de los antibióticos y la salud de la Madre Tierra.

11 Nov

Sabiduría Comunitaria, COVID-19, Resistencia a los Antibióticos y Salud de la Madre Tierra

Soñamos con un mundo libre del miedo a las infecciones intratables. Queremos un mundo de armonía, equilibrio y respeto a todas las formas de vida. Buscamos contagiarnos de esperanza y solidaridad para recuperar nuestra perdida plenitud de vida, detener la destrucción de nuestra casa grande, y disfrutar todos de salud.   

En este sentido, contener la resistencia bacteriana a los antibióticos (RBA), cuidar la salud, pasa por dejar atrás el paradigma biomédico y afrontar el problema desde un enfoque de salud ecosistémica. 

Lo que corresponde con ese enfoque, en términos de estrategia social, es la construcción de comunidades y redes de comunidades comprometidas con el cuidado de la salud de la Madre Tierra, la producción inteligente de alimentos y el uso apropiado de antibióticos. Todo eso que desde RLA condensamos en la palabra ‘sabiduría’.

En otras palabras, al examinar el uso de antibióticos y la resistencia bacteriana, escudriñamos su significado más profundo y sus interconexiones con factores económicos, políticos, culturales y ambientales, a fin de aportar a la construcción de una respuesta holística frente a un problema tan complejo y desafiante como la RBA.  

La base de este enfoque integral son las sabidurías que interrelacionan a las personas entre sí, con sus animales, sus plantas, ecosistemas locales y con la Tierra. Por eso, realzamos la necesidad urgente de preservar y restaurar esas interrelaciones conscientes. 

PROGRAMA – 12 DE NOVIEMBRE

Sabiduría Comunitaria, COVID-19 y Salud de la Madre Tierra

ReAct Latinoamérica – ASECSA

Coordinación y moderación: 

 Juan Carlos López, ReAct Latinoamérica

Vídeo:

  • Sanación del Planeta. 15 aniversario, Declaración de los Pueblos Originarios, 2005. Pumapungo, Ecuador y 20 aniversario, Movimiento para la Salud de los Pueblos de Latino América MSP-LA (video) Jorge Quizhpe P. Equipo Comunicándonos.  (10 minutos).

Foro:

Parte 1 

  • ¿Qué es Salud? La sabiduría está en la comunidad: principios, conceptos, cualidades. Xavier Maldonado, Universidad Central del Ecuador. (10 minutos)
  • Sintiéndonos Naturaleza, Comunidades Sabias en el cuidado de la Madre Tierra. Sandra Payán, Movimiento Internacional de la Esperanza, Argentina. (10 minutos)
  • “Nuestra Salud: la Otra Salud”. Sabiduría y Solidaridad Comunitaria frente a la Pandemia: la experiencia de los comedores comunitarios. Diana Cabascango, Acción Ecológica, Ecuador. (10 minutos)

Parte 2 

  • Saberes y haceres para estimular y fortalecer el cuerpo y su inmunidad frente a la pandemia. Producción de alimentos libres de contaminantes. Carlos Bacacela, ReAct Latinoamérica, (10 minutos) 
  • Educación popular para afrontar la COVID-19 y la resistencia a los antibióticos – ¿Qué debemos saber las comunidades sobre Salud de la Madre Tierra, Mundo Microbiano, Uso de Antibióticos, Resistencia Bacteriana y COVID-19? Dr. Jorge Parra, Universidad de Cuenca, Ecuador (10 minutos).
  • Contradicciones entre sabiduría comunitaria y prácticas sociales occidentales. Dra. Susana Ramírez, Universidad Rovira i Virgili, España. (10 minutos)

Parte 3

  • Preguntas y respuestas a los panelistas (15 minutos)
  • Conclusiones y compromisos para la acción.  (20 minutos)
  • Cierre.

11 Oct

El ambiente también está contaminado con antibióticos

Artículo de Caty Ordóñez, periodista cuencana

La resistencia a los antibióticos ha sido declarada por la Organización Mundial de la Salud, OMS, como una de los diez problemas de salud que enfrenta la humanidad y que deben ser superados con urgencia. El uso inadecuado de antibióticos en la salud humana, animal y vegetal han acelerado la resistencia.

Según estimaciones, alrededor del 70% de los antibióticos que se producen a escala global son utilizados en la crianza de animales, como promotores del crecimiento o como tratamiento profiláctico para compensar las malas condiciones de crianza animal.

En ese contexto, ReAct Latinoamérica, programa que trabaja en la región promoviendo acciones para la contención de la resistencia bacteriana a los antibióticos, junto con organizaciones sociales de América Latina, preocupadas por los impactos que tienen el uso inadecuado de antibióticos y la diseminación de la resistencia a través de los sistemas alimentarios, organizaron un foro virtual en el que se abordó con personas expertas y académicas, así como representantes de los organismos multilaterales, acerca de la cría intensiva de animales, el uso de antibióticos y la resistencia bacteriana.

El foro

Carola Cedillo, pediatra cuencana especialista en Infectología fue la primera expositora del panel internacional virtual “Cría Intensiva de animales y resistencia bacteriana a los antibióticos”, organizado por React Latinoamérica.

Cedillo manifestó que varias enfermedades que afectan a los humanos están estrechamente relacionadas con otras especies y que podríamos definir a la resistencia bacteriana a los antibióticos, como la capacidad de una bacteria para sobrevivir a concentraciones de antibióticos que inhiben a otras de la misma especie, es decir la pérdida de la eficacia de los antibióticos.

Arturo Quizhpe, coordinador regional de React Latinoamérica, señala que la pérdida de efectividad de los antibióticos, tendría graves implicaciones en el funcionamiento de la medicina moderna, porque un mundo sin antibióticos significa volver a una época sin trasplantes de órganos, sin prótesis de cadera, sin muchas cirugías que hoy son de rutina. Un mundo sin antibióticos implicaría millones más de mujeres que mueran durante el parto, imposibilidad de la quimioterapia para el cáncer, etc.

Sin un cambio radical en el uso de antibióticos, la resistencia a los antibióticos se convertirá en una de las mayores amenazas para la humanidad, para la seguridad y para la economía global, señala Carola Cedillo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que si no se toman medidas ya, para el año 2050 prácticamente la totalidad de los antibióticos serán ineficaces para prevenir y tratar enfermedades humanas.

¿Por qué se usan antibióticos en la cría intensiva de animales?.

Francesca Schiaffino, veterinaria, epidemióloga y docente de la Universidad Cayetano Heredia de Perú, indicó que los reportes actuales indican, que del 70 a 80% de los antibióticos en Estados Unidos se aplican a los animales. 

Los seres humanos consumimos esta carne, que ya tienen resistencia a los antibióticos y también originamos el problema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una lista de antibióticos de importancia crítica para la salud animal, como el Campylobacter, que es la principal causa bacteriana de diarrea en niños, en países en vías de desarrollo. 

Los investigadores dicen que la bacteria Campylobacter se introduce en los seres humanos por medio del consumo de la carne de pollo.

Lucas Alonso, investigador posdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina fue otro de los expositores, quien explicó que los antibióticos que se aplican a los animales, tienen varios usos: el terapéutico es para tratar enfermedades de manera efectiva, pero también tienen un uso preventivo, para contrarrestar el hacinamiento y la poca de higiene en la cría de animales de forma intensiva; y por último como promotor de crecimiento, para acelerar su producción y venta.

Una gran parte de los antibióticos  que consumen los animales, no se asimilan y se eliminan por medio de las excretas. En China en 2015, 46.000 toneladas de antibióticos fueron excretadas por animales, especialmente en la cría de cerdos.

No hay sistemas de tratamiento efectivos para eliminar los antibióticos de estos desechos, y además en países subdesarrollados, estos sistemas no tienen la capacidad para eliminarlas de forma adecuada, y el rebalse puede alcanzar cuerpos de agua cercanos y contaminarlos.

Luego de China, los mayores contaminadores son Estados Unidos, Canadá, parte de Europa. De América Latina no hay información sobre este tema, dijo.

En Argentina se hicieron estudios, donde se vio que los afluentes de agua pequeños y grandes, cerca de sitios de cría de pollos, cerdos y ganado vacuno, presentaron los niveles más altos de contaminación por antibióticos, porque reciben excretas crudas. Se conoce que 6 de cada 10 cursos de agua presentaron por lo menos 1 antibiótico en su composición.

La reutilización de estos desechos  como abonos en campos de cultivo, es otra forma de contaminación.

El coronavirus y la ganadería intensiva

Colin Nunan, asesor científico de “Aliance to save our antibiotics”  cofundada por Soil Association Compassion in World Farming and Sustain UK”, expuso el tema “El coronavirus y la ganadería intensiva”. 

Aquí se exploraron las conexiones entre las enfermedades emergentes, la ganadería intensiva y el uso de antibióticos en el contexto de la pandemia de la COVID-19.

Al igual que en los brotes del SARS, el MERS y el Ébola, la vida silvestre parece estar involucrada en la emergencia de la COVID-19.

Los científicos sostienen, cada vez más, que el creciente número de patógenos transmitidos a los seres humanos por la fauna silvestre está relacionado con la pérdida de biodiversidad: el crecimiento de la población, la apertura de carreteras, la tala de bosques y la minería están trastornando gravemente los hábitats, “hacinando” a los animales salvajes, poniéndolos en contacto cercano con asentamientos humanos y, por ende, creando más oportunidades para la transmisión de enfermedades.

Sin embargo, la principal causa de la pérdida de hábitats y biodiversidad es la expansión de la frontera agrícola, debido a la eliminación de bosques para la siembra de pastos o cultivos comerciales, incluyendo alimento para el ganado criado intensivamente.

Algunos científicos están pidiendo reforzar la vigilancia epidemiológica del ganado, particularmente de los chanchos, para determinar si el nuevo virus puede propagarse en estos animales y, desde ahí, saltar a los humanos.

Una razón para enfocarse en los cerdos, es que los coronavirus son los causantes de serios problemas de salud en las granjas intensivas de cerdos y desde allí están emergiendo nuevas cepas de virus.

La salud y la resiliencia deben estar en el centro de nuestros sistemas agroalimentarios, para ayudar a salvaguardar los antibióticos y evitar brotes de enfermedades enormemente perjudiciales. Pero si en vez de eso, escogemos incrementar los criaderos intensivos de animales, puede ser sólo una cuestión de tiempo antes de que afrontemos la próxima pandemia.

Se debe mejorar la vigilancia integrada

Margarita Corrales, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) manifestó que están trabajando intensamente con los países del área, para mejorar una vigilancia integrada, que no solo incluya la vigilancia clínica de salud humana, sino también la salud animal y los alimentos de origen animal. Estamos implementando un proyecto financiado por la Unión Europea que incluye todas las etapas, indicó.

Están intentando ayudar a los países, para ver sus planes de acción para una vigilancia integrada y mejorarlos, para que no queden brechas, porque aún no se tiene un control de los antibióticos, cuáles son y cómo se venden.

Con este proyecto están trabajando con Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay,  Chile, Perú y Colombia, porque muchos de ellos son grandes exportadores de carne a la Unión Europea, y por eso están trabajando para se mejore esta vigilancia.

El proyecto es parte de una alianza tripartita que trabajamos con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). La FAO se encarga del buen uso de antimicrobianos a nivel de granja, la OIE de la regulación y compilación de datos, para la venta y uso de antimicrobianos a nivel del país.

Almacenes agropecuarios expenden antibióticos en sobres multivitamínicos como promotores del crecimiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está detectando esta interacción entre las cepas resistentes en humanos y a nivel veterinario, y también estamos tocando el tema ambiente, porque no se está haciendo mucho a este nivel, pero es un gran problema, dijo.

Entonces están contactando con los Ministerios de Medioambiente, para que se unan y poco a poco,  lo integren dentro de sus planes de trabajo. Agricultura ya está concienciado y con Salud también estamos en ello, porque hay muchos temas, donde también está incluida la industria farmacéutica, los veterinarios tienen que cambiar sus prácticas y adoptar otra visión de la problemática en sí, explicó.

El uso de agroquímicos

Damián Marino, investigador y docente de la Universidad Nacional de La Plata-Argentina, que viene trabajando con el uso de agroquímicos, contó que tanto el problema de los antibióticos como de los plaguicidas es el mismo. 

Estamos frente a un dilema donde así como el uso del plaguicida genera especies resistentes y cada vez lleva a mezclas más complejas y a mayores dosis, con el tema del uso de antibióticos en la cría animal, estamos en una equivalencia del modelo, donde hay que aumentar las dosis y mezclarlo con otras sustancias. En los dos casos, somos nosotros los receptores de esas situaciones y creemos que todavía no hemos captado la dimensión, porque nos vemos como un universo aparte, cuando en realidad  somos parte de una biósfera, que tiene alterados los equilibrios, y va a evolucionar a una nueva situación de equilibrio natural, con o sin nosotros.

Hay muchos estudios que están apareciendo a nivel internacional, cuando uno mira el sistema completo de estos combos de producción, porque el antibiótico se le agrega al modelo, pero el balanceado está fundado en granos, en insumos que vienen de sistemas de producción transgénica y de base química, entonces le agregan el antibiótico. 

La salida es el cambio del modelo, pero esto no va a cambiar en un año o dos, tienen que ser políticas de Estado, orientadas a ir reduciendo el uso de a poco, y concentrar los sistemas de producción.

Alternativas para un cambio 

Sobre la pregunta de Soledad Barruti, comunicadora argentina que fue moradora del panel, de si en Europa hay granjas que han modificado ciertos patrones industriales, por ejemplo criaderos de pollos, y grandes marcas que han planeado salidas al uso de antibióticos. 

Colin Nunan respondió que un claro ejemplo es en Suecia con la producción porcina, porque destetan a los lechones entre una y dos semanas más tarde, y estos cambios en la producción sí se han visto reflejados en la disminución del uso de antibióticos.

En Holanda se comunicó a los consumidores que el sistema intensivo de producción de pollos de carne, era sumamente perjudicial para la salud del pollo, porque crecían en 5 semanas y esta campaña en los medios, hizo que los supermercados decidan reducir la compra del producto.

Esto ocasionó que los demás supermercados también pidan un pollo que crezca de manera más lenta, sin embargo, en Holanda la mayor parte de la producción de pollos se exporta, y ahí sí venden el pollo de crecimiento más rápido.

Se comparó el uso de antibióticos en los dos tipos de producciones, y se vio que los que producían más rápido, usan tres veces más antibióticos, que los que son de  crecimiento más lento.

¿Cuán importante y cuál es el efecto de los antibióticos sobre la salud del microbioma humano?

Arturo Quizhpe indica que los antibióticos no afectan solo a nuestro ambiente externo, no solo contaminan el aire, el agua, el suelo, ejercen presión selectiva y generan resistencia bacteriana, sino que también afectan nuestro cuerpo, al conjunto de seres invisible que habitan nuestras superficies e interior del cuerpo y afectan al microbioma. En los últimos años, se han realizado mayores esfuerzos para comprender el microbioma y cómo los antibióticos producen cambios en él. 

Un informe de La Escuela de Higiene y Medicina Tropical de la Universidad de Londres, explica que el intestino humano contiene una amplia gama de “bacterias buenas” llamadas microbioma, que aseguran una digestión saludable. Desafortunadamente, el uso generalizado de antibióticos y los cambios en las dietas, han causado estragos en el delicado ecosistema del intestino humano. Agotadas las bacterias buenas, las personas tienen problemas en la digestión, e inmunidad reducida frente a las infecciones. 

Necesitamos un abordaje integral que relieve el rol del medioambiente, el mal uso de los antibióticos, y sus efectos en los diferentes ecosistemas.Necesitamos superar la metáfora de la guerra contra las bacterias, reconocer y comprender las intersecciones entre los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. Afrontar la resistencia como un problema de salud pública a través de un abordaje múltiple, con la participación de todas las disciplinas y áreas implicadas, confiados de que la Salud es una Sola, la Salud de la Madre Tierra.

Caty Ordóñez

Comunicadora Social con más de 16 años de experiencia en Periodismo, en diario El Mercurio. Ha trabajado también en importantes medios escritos y televisivos de la región como Diario El Tiempo y ETV Telerama.

20 Sep

Panel Internodal ‘Cría Intensiva y Resistencia Bacteriana a los Antibióticos’

El uso excesivo de los antibióticos en seres humanos, el uso en la agricultura y el uso inadecuado en los animales, contribuye sustancialmente al problema de resistencia bacteriana en la salud humana, una de las amenazas de salud pública más apremiantes del mundo según la Organización Mundial de la Salud y otros organismos internacionales de salud.

La amplia mayoría del uso de antibióticos en animales no es intermitente, ni para tratar infecciones; los animales son alimentados regularmente con antibióticos para acelerar su crecimiento, y para compensar las condiciones inadecuadas de crianza y hacinamiento, generadas por los sistemas de producción masiva como los corrales de engorde (feedlot).

Antibióticos de importancia crítica para los seres humanos

Muchos de los antibióticos utilizados en animales destinados a la producción de alimentos son idénticos o están estrechamente relacionados con los utilizados en el ser humano. El uso de los antibióticos en animales destinados a la producción de alimentos puede llevar a la selección y propagación entre ellos de bacterias resistentes a los antibióticos, que después pueden transmitirse al ser humano a través de los alimentos y de otras vías.

Adicionalmente, al incluir antibióticos dentro de la alimentación de los animales, el mayor porcentaje son excretados a través de la orina y de las heces, lo cual contamina los suelos, y permite también que los antibióticos alcancen los cursos del agua. Existe evidencia de la presencia de antibióticos que llegan al ambiente a través de las heces de vacas y aves de corral criados en lotes.

En el contexto que atraviesa Argentina, en donde se considera el incremento de la producción de carne porcina a 900.000 toneladas anuales, como organización de acción frente a la resistencia a los antibióticos hemos considerado oportuno y necesario enfocar holísticamente la relación de la resistencia bacteriana con la cría intensiva de animales.

Panel internacional

En este marco, ReAct Latinoamérica junto con ReAct Norteamérica, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina -UCCSNAL-, el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, y más organizaciones adherentes, han organizado un panel en el que se abordará el tema del uso de los antibióticos en la crianza de animales y las implicaciones que esto tiene para la salud de los ecosistemas y la salud humana.

Este será un espacio de reflexión y empoderamiento entre la academia, organizaciones sociales, comunitarias y la sociedad civil, sobre la temática del uso de antibióticos en la crianza intensiva de animales y el impacto que tiene sobre la resistencia bacteriana.

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13 Sep

Sepsis y resistencia a los antibióticos

El 13 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Sepsis. Su declaración fue promovida por la Alianza Global por la Sepsis en 2012 y tiene como objetivo crear conciencia global sobre la sepsis, que cada año causa alrededor de 6 millones de muertes en todo el mundo. La infección bacteriana es comúnmente la principal causa, y el tratamiento oportuno con antibióticos efectivos es esencial para la supervivencia.

¿Qué es la sepsis?

Según un documento de consenso publicado por expertos internacionales en 2016, la sepsis debe definirse como “disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta inmunitaria desbalanceada, frente a una infección”.

Los autores también apoyan la siguiente descripción pública de la sepsis, que se sugirió en un artículo de 2011: “La sepsis es una afección potencialmente mortal que surge cuando la respuesta del cuerpo a una infección daña sus propios tejidos y órganos”.

Por tanto, la sepsis no es una infección en sí misma, sino una respuesta corporal extrema. Si no se diagnostica y trata a tiempo, las consecuencias pueden incluir daño irreversible a los tejidos, insuficiencia orgánica múltiple, choque séptico y muerte. Una variedad de infecciones (bacterianas, virales, parasitarias y fúngicas) pueden provocar sepsis, incluidas afecciones comunes como neumonía e infecciones del tracto urinario.

El tratamiento con antibióticos de amplio espectro es una práctica estándar

La sepsis es una emergencia que necesita atención y tratamiento inmediatos. Dado que las infecciones bacterianas son una causa frecuente de septicemia, el tratamiento oportuno con antibióticos de amplio espectro es una práctica estándar para maximizar las posibilidades de éxito del tratamiento y la supervivencia del paciente, debido a que, generalmente no hay tiempo suficiente para esperar los resultados de las pruebas de laboratorio que puedan informar sobre, por ejemplo, la susceptibilidad a los antibióticos. 

Debido a esto, mantener la resistencia a los antibióticos al mínimo es importante, ya que el aumento de los niveles de resistencia a los antibióticos puede tener efectos desastrosos. Si la infección subyacente es causada por una bacteria susceptible o resistente, puede ser una cuestión de vida o muerte.

La sepsis también puede afectar a pacientes con COVID-19

La sepsis también puede ser causada por infecciones virales. A medida que se acumulan los datos científicos sobre COVID-19, se hace evidente que la sepsis también afecta la mortalidad en la pandemia actual. Dado que la COVID-19 es una enfermedad viral, no se puede tratar con antibióticos. Sin embargo, el antibiótico podría usarse para tratar infecciones coinfecciones bacterianas, aunque estas parecen ser bastante raras en este grupo de pacientes. Un artículo de revisión reciente encontró que las coinfecciones bacterianas ocurrieron en el 7% de los pacientes hospitalizados con COVID-19. A pesar de esta baja frecuencia, la mayoría de los pacientes hospitalizados con COVID-19 reciben tratamiento con antibióticos, que es problemático desde la perspectiva de la resistencia a los antibióticos.

Sepsis: una complicación común para pacientes con cáncer

Las personas con sistemas inmunitarios debilitados corren un riesgo especial de sepsis. Los pacientes tratados por cáncer, y en particular los tratados por cáncer de sangre, son uno de esos grupos. El sistema inmunológico de estos pacientes puede estar debilitado debido al cáncer en sí, al tratamiento del cáncer o a ambos, en particular, la sepsis es una de las razones más comunes para la admisión de pacientes con cáncer en las unidades de cuidados intensivos, y la sepsis causa cerca de una décima parte de todas las muertes en este grupo de pacientes. Si aumenta la prevalencia de la resistencia a los antibióticos, podemos esperar que este número aumente mucho más.

Resistencia a los antibióticos y sepsis neonatal

Aproximadamente 3 millones de recién nacidos sufren de sepsis neonatal cada año y medio millón de estos casos resultan en la muerte. Las buenas prácticas de higiene en los hospitales y en las comunidades, como garantizar el acceso a agua potable, pueden prevenir muchas de estas muertes. Garantizar que existan programas sólidos de prevención y control de infecciones (PCI) en los hospitales, ayuda a prevenir infecciones y la transmisión bacteriana, pero también la progresión de estas infecciones a sepsis. 

Es alarmante que tres de cada diez muertes por sepsis neonatal probablemente sean causadas por patógenos resistentes. Lo que agrava el problema es la falta de nuevos antibióticos en desarrollo para ayudar a tratar la sepsis neonatal debida a patógenos resistentes. Hay aproximadamente 37 antibióticos en ensayos de desarrollo, pero solo dos están en estudio para su uso en niños. 

Algunos datos

  • Aproximadamente el 70% de los trabajadores de la salud y el 50% de los equipos quirúrgicos no practican habitualmente la higiene de las manos. 
  • La higiene de las manos salva millones de vidas cada año cuando se realiza en los momentos adecuados en la atención médica. 

¿Cómo reconocer a tiempo la sepsis?

A veces, puede presentar diferentes signos y síntomas de advertencia, algunos de los cuales pueden causar una identificación errónea con otras afecciones. Una infección séptica puede causar fiebre, pero también puede causar baja temperatura corporal, extremidades frías y escalofríos. Puede haber dificultad para respirar o respiración rápida, así como un aumento de la frecuencia cardíaca o, por el contrario, un pulso débil y presión arterial baja. Puede causar baja producción de orina, así como piel teñida de azul, moteada o anormalmente pálida, y un estado mental alterado. Finalmente, puede causar dolor o malestar corporal extremo, lo que hace que sea fácil confundirlo con influenza o intoxicación alimentaria.

En los niños, la sepsis puede presentarse a través de respiración muy rápida, convulsiones, piel pálida, letargo o dificultad para despertarse o sensación de frío anormal al tacto. Para los niños menores de 5 años, puede causar dificultad para alimentarse, vómitos repetidos o falta de micción.

Sospechar la sepsis y actuar rápidamente es crucial para el diagnóstico y el reconocimiento temprano.

02 Sep

COVID-19, microbios y salud. ¿Qué debemos saber las comunidades?

Desde el inicio de la emergencia sanitaria global provocada por la Covid-19 a finales de noviembre de 2019 , hasta el momento ya ha superado los 25 millones de personas contagiadas en todo el mundo y más de 850 000 fallecidas. 

Aunque el origen cierto del virus SARS-COV-2, causante de la Covid-19, aún no ha sido determinado con absoluta certeza, lo que sí está claro es que se trata de una enfermedad zoonótica, producto de una degradación de los ecosistemas y la invasión de los hábitats silvestres, resultado de las actividades humanas como la cría intensiva de animales y la deforestación para dar paso a grandes extensiones de monocultivo[1].

Ahora se conoce mejor la sintomatología de la enfermedad, las formas de transmisión, los tratamientos y la forma de prevenir el contagio. Pero en todo esto es importante el papel de la comunidad, el conocimiento de estos temas, le permite actuar con oportunidad y de forma eficaz.

Una guía completa

Para eso, es necesario contar con información clara y sencilla sobre los microbios y la COVID-19, su posible origen y causas, mecanismos de contagio, efectos sobre la salud individual y grupos vulnerables, y las principales estrategias de contención para disminuir los riesgos de contagio. Desde un enfoque integral, es también importante reconocer el rol de los microrganismos para la vida, entender por qué nos enferman y saber cuáles son las medidas necesarias que las comunidades podemos poner en práctica para tener una mejor relación con el mundo microbiano. 

Este documento recoge y presenta de forma ágil, los aspectos principales que las comunidades debemos conocer sobre la Covid 19, para enfrentar de foma eficaz esta amenaza a la salud pública, cuidar de forma responsable los antibióticos y medicamentos en general, y preservar la salud de la Madre Tierra para evitar a futuro nuevas enfermedades que pueden convertirse en pandemias.

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[1] https://reactlat.org/el-coronavirus-y-la-ganaderia-intensiva/

19 Ago

Aprendizajes del primer módulo del Taller Internacional ‘Comunicación Popular para el Buen Uso de los antibióticos y la sanación de la Madre Tierra’

‹‹Desde la comunicación popular no les decimos a las comunidades qué es la salud, sino que la vamos descubriendo con la gente ›› 

Sandra Payán, Argentina

En el marco del primer módulo del Taller Internacional ‘Comunicación Popular para el buen uso de los antibióticos y la sanación de la Madre Tierra’, las intervenciones de los panelistas se centraron en promover la reflexión de los participantes sobre los conceptos en torno a la medicina y la salud. 

Mary Murray, de la Sociedad Internacional para el buen uso de los Medicamentos ISIUM, abordó sobre la necesidad de un diálogo intercultural entre las diferentes formas de entender la salud y la medicina. “Es necesario conocer diferentes formas de entender la medicina, según el contexto cultural, social y económico y desde una perspectiva ecológica, mediante la recolección de testimonios de los pueblos ancestrales, de lo popular y las evidencias de la ciencia, para ampliar el concepto de salud e incorporarlo en las estrategias de contención de la resistencia a los antibióticos”, señaló.

Hugo Icu, de la Asociación de Servicios Comunitarios de Salud, ASECSA – Guatemala, destacó la necesidad del diálogo como forma de comprender el entendimiento del otro, de las concepciones y cosmovisión del otro. ‘La salud desde una visión integral es entendida como el equilibrio físico, emocional y de las relaciones sociales. Salud también es alegría, arte, espiritualidad, es disfrutar de las energías que nos da el universo, los alimentos, disfrutar de los sentidos”, enfatizó. Finalmente, destacó que para los pueblos mayas, la salud es vida, que se conjuga con el buen vivir. 

“La salud es una sola, pero lastimosamente, hoy la concepción está fragmentada. No es posible que una persona esté sana si el suelo no está sano y vivo, si los ecosistemas no están sanos. la salud depende de la salud de los ecosistemas, de las buenas relaciones y los vínculos de cada persona con los demás seres humanos y con todos los seres de la vida”, expresaron Sandra Payán y Julio Monsalvo de la Red Alegremia, de Argentina, quienes desde su experiencia en el trabajo comunitario han entendido esta integralidad y la promueven. 


‹‹Es necesario entablar diálogos, reconocer otros saberes y sentires, así como conocer otras formas de interpretación de la salud y la enfermedad, de las formas de interpretar la vida y la salud, del bienestar y del buen vivir, escuchando e integrando el conocimiento de los otros a los mensajes informativos y formativos para la educación en salud a través de la comunicación popular››

Luis Méndez. Universidad Rafael Landívar, Guatemala

‹‹No se puede entender la salud de los seres humanos por fuera de la salud de los ecosistemas y de los territorios. Es la salud de la Madre Tierra la nos permite transitar nuestros ciclos vitales saludablemente, y es allí que la comunicación y la educación popular tiene un papel importante como estímulo para el diálogo de saberes, que nos permita construir una salud colectiva desde la diversidad.››

Damián Verzeñassi. Director del Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina

El próximo módulo del taller se dictará el 22 de agosto y abordará los siguientes temas: Medicalización de la sociedad – Mitos y verdades sobre los antibióticos y sus usos. Autoconsumo y uso de medicamentos sin prescripción. Empoderamiento popular para mejorar el uso de los medicamentos.