II Cohorte
Curso virtual "Hacia Sistemas Agroalimentarios
Sostenibles y Saludables"
Presentación
La segunda cohorte del curso “Hacia Sistemas Agroalimentarios Sostenibles y Saludables” convoca a estudiantes, productores, organizaciones campesinas, profesionales y personas vinculadas a instituciones públicas a mirar los sistemas agroalimentarios desde una pregunta común: ¿cómo se conectan la salud del suelo, la salud de los ecosistemas, la producción de alimentos, el uso de antibióticos y nuestra propia salud?
La respuesta comienza mucho antes de que un alimento llegue a nuestra mesa. Debajo de nuestros pies existe una enorme diversidad de microorganismos que participa en los ciclos de nutrientes, la estructura del suelo y la salud de las plantas. Ese microbioma forma parte de la capacidad de los ecosistemas para sostenerse, recuperarse y responder a cambios ambientales. Cuando el suelo pierde biodiversidad y funcionalidad, la producción puede volverse más dependiente de intervenciones externas y menos resiliente.
En la producción animal ocurre algo similar. Los antibióticos son herramientas esenciales para tratar infecciones bacterianas y para proteger la salud y el bienestar de los animales. Precisamente por su importancia, debemos conservar su eficacia. Su uso inadecuado o innecesario aumenta la presión de selección que favorece bacterias resistentes. Estas bacterias pueden circular entre animales, personas y ambiente. Por eso, la resistencia bacteriana a los antibióticos (RBA) debe comprenderse más allá del consultorio o del hospital.
El enfoque de Madre Tierra: Una Sola Salud ofrece una mirada capaz de conectar estas relaciones. La salud humana, la salud animal y la salud de los ecosistemas no avanzan por caminos separados, es una sola. Las condiciones de crianza, el bienestar animal, el agua, la salud del suelo, la biodiversidad, los alimentos y las decisiones regulatorias forman parte de un mismo sistema. Cuidar los antibióticos, por tanto, también implica prevenir enfermedades y crear condiciones productivas que disminuyan la necesidad de utilizarlos.
En este punto, la agroecología y los enfoques regenerativos aportan una dimensión fundamental. La diversificación, el manejo de suelos vivos, la integración de procesos ecológicos y el conocimiento construido por productores y comunidades permiten fortalecer la autonomía y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios. La transición no consiste únicamente en sustituir un insumo por otro; implica comprender cómo funcionan los agroecosistemas y recuperar las relaciones que sostienen la vida.
¿Qué aporta Cohorte?
El curso propone poner en diálogo conocimiento científico, experiencia productiva, saberes del territorio, participación comunitaria y política pública. Esta diversidad permite formular preguntas más completas: ¿cómo regeneramos el microbioma del suelo? ¿Qué condiciones reducen la necesidad de antibióticos en la producción animal? ¿Cómo fortalecemos prácticas agroecológicas y regenerativas? ¿Qué decisiones institucionales pueden acompañar una transición sostenible? ¿Cómo comunicamos estas relaciones para que más personas puedan comprenderlas y actuar?
Formarse en sistemas agroalimentarios y RBA significa ampliar la mirada. Significa entender que la contención de la resistencia bacteriana también se construye en el campo, en las aulas, en las comunidades y en las instituciones públicas. Y significa reconocer que producir alimentos sostenibles y saludables es una forma concreta de cuidar la salud presente y futura.
La tierra viva, la agrobiodiversidad, el consumo de alimentos, el microbioma y nuestra salud, todo está conectado. Conoce la segunda cohorte y sé parte de la transición.
Comprender cómo circula la resistencia nos permite actuar antes de que los antibióticos pierdan su eficacia.
