13 Jun

II Encuentro Intercontinental ‘Madre Tierra, Una Sola Salud’, reafirma el compromiso por la salud

Representantes de la organizaciones convocantes en la apertura del Encuentro, que convocó a profesionales de la salud, ambientalistas, científicos sociales, organizaciones de mujeres, artistas, representantes de pueblos originarios, organizaciones gremiales y sindicales de Argentina, Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, Brasil, Paraguay, Uruguay, España, Australia y Holanda

Luego de cinco días de reflexión, del 3 al 7 de junio, en la ciudad de Rosario, Argentina, culminó el II Encuentro Intercontinental ‘Madre Tierra, Una Sola Salud’, evento que fue convocado por el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, ReAct Latinoamérica, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina (UCCSNAL) y la Sociedad Internacional para el Mejoramiento del Uso de las Medicinas (ISIUM por sus siglas en Inglés).

En este encuentro se abordaron las diferentes problemáticas de la salud humana y de los ecosistemas en el marco de cinco ejes ligados al uso de antibióticos, comunidades y resistencia bacteriana. Salud de la Madre Tierra y la importancia de los ecosistemas para el cuidado de la salud; violencia contra la mujer y la Madre Tierra y la necesidad de aprender de las bacterias para generar relaciones armoniosas; inteligencia y sabiduría comunitaria en el uso de antibióticos; Derechos Humanos y Derechos de la Madre Tierra y el reconocimiento de los servicios que brindan las bacterias para la vida; qué es medicina, qué es salud y la necesidad de integrar los saberes comunitarios en los Planes de Acción Comunitarios.

“La salud no puede ser sinónimo de atención de la enfermedad. Necesitamos construir sistemas de salud que piensen en la integralidad, que construyan territorios que nos permitan vivir los seres humanos, los microorganismos y los ecosistemas en una relación saludable”, indicó Damián Verzeñasi, Director del Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, entidad convocante y anfitriona del evento. 

El Encuentro

Las ponencias y exposiciones estuvieron enmarcadas en los ejes y evidenciaron los problemas ambientales y cómo estos afectan la salud humana. El debate se centró en uso de agrotóxicos, la pérdida de biodiversidad, la contaminación del agua y el aire con pesticidas y antibióticos como contexto de la necesidad de la producción y consumo de alimentos sanos, así como la evidencia de los cambios sustanciales provocados en los ecosistemas y que han contribuido para la diseminación de los genes de resistencia.

El Encuentro, además de ser un espacio para denunciar y evidenciar la grave contaminación ambiental por residuos de agronómicos y antibióticos, fue también para contar las experiencias comunitarias que promueven la vida; experiencias como huertos escolares, agroecología, etc., se pusieron de manifiesto.

Así mismo, la riqueza del Encuentro radica en que fue el espacio para contar experiencias que promueven la salud y la vida. Experiencias comunitarias en las que aplican los conocimientos y evidencias generadas por la ciencia para la producción de alimentos, el cuidado de la salud del suelo, aire y agua, la exigibilidad de los Derechos a un ambiente sano, etc, se destacaron como prácticas que deben ser implementadas en otros espacios.

En ese contexto, la Alforja Educativa fue una de las prácticas destacadas, que mediante la aplicación en el aula con la estrategia Niño a Niño, ha logrado cambiar la percepción de la niñez con respecto al mundo bacteriano, el uso de antibióticos y la necesidad de cuidar el ambiente para mantener la salud. Así mismo, se presentó el video “Las voces de la niñez” que muestra el compromiso asumido por niños y niñas de diferentes partes del mundo para cuidar el planeta y entender la salud como una sola: humana, animal, vegetal y de los ecosistemas.

En el mismo marco de la promoción de salud desde el aula, fue presentada la experiencia de los huertos escolares implementados en Formosa por el Ministerio de Salud de Argentina en los cuales participa ReAct Latinoamérica con contenidos acerca del mundo microbiano.

Además, la particularidad de este Encuentro se evidencia en la diversidad de convocantes y participantes. Profesionales e investigadores de la salud humana, sociólogos, antropólogos, médicos veterinarios, docentes, líderes comunitarios, defensores de Derechos Humanos, ambientalistas, organizaciones de académicos, organizaciones sociales estuvieron presentes para abordar estos temas y plantear cambios que permitan avanzar bajo el paradigma Una Sola Salud.

Los talleres 

Participantes del Taller «Comunidades Inteligentes en el uso de los antibióticos y el cuidado de la salud y que permitió identificar comunidades que aplican prácticas inteligentes para el cuidado de los antibióticos.

En el marco del Encuentro, se realizaron durante los días lunes 3 y martes 4 de junio varios talleres que propusieron la reflexión y construcción de documentos que permitirán incorporar los diálogos de sabiduría comunitaria y conocimientos ancestrales en los Planes de Acción Comunitaria y las estrategias para la contención de la Resistencia Bacteriana, y que fueron la continuación de los diálogos realizados en Ecuador y Bolivia.

Sintiendo, viviendo la salud de la Madre Tierra cuyo objetivo fue identificar los problemas ambientales y su relación con la diseminación de los genes de resistencia y el uso de antibióticos; violencia contra la mujer y la Madre Tierra, ¿cómo podríamos cambiar?; ¿Qué es medicina, qué es Salud? que sirvió para la integración de saberes comunitarios en los Planes de Acción y que los procesos para la contención de la resistencia bacteriana sean asumidos por la comunidad en la práctica diaria; inteligencia y sabiduría comunitaria en el uso de antibióticos en el cual se socializó acerca de las cualidades que debe poseer una comunidad inteligente en el uso de antibióticos e identificar y analizar algunos casos de éxito; Alforja Educativa, una herramienta para la promoción de la salud, cuyo taller se realizó en la sede del Gremio de Docentes lo que provocó el interés de educadores para implementar la Alforja Educativa en el aula.


Marcha de los Barbijos, un clamor por la vida

En el marco del Encuentro y celebrando el 5 de junio, Día Internacional del Ambiente, alrededor de doscientas mil personas comprometidas con la salud marcharon por las calles de Rosario puestas en sus bocas las mascarillas como muestra de las enfermedades causadas por la contaminación ambiental. Profesionales de la salud, ambientalistas, científicos sociales, organizaciones de mujeres, artistas, representantes de pueblos originarios, organizaciones gremiales y sindicales de Argentina, Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, Brasil, Paraguay, Uruguay, España, Australia y Holanda se sumaron a esta jornada que se constituye en una denuncia de los graves problemas de salud que afectan a las poblaciones por la contaminación del aire, suelo y agua con residuos de agrotóxicos y antibióticos, producto de las malas prácticas agrícolas y que han generado la diseminación de los genes de resistencia y enfermedades infecciosas.

Ruta por la verdad y la justicia para la Naturaleza y los Pueblos

Este evento suscitó el interés de los asistentes por la importancia que tiene como mecanismo de denuncia. A manera de tribunal se realizó la exposición de la afección de la salud de los ecosistemas y de las poblaciones, luego de lo cual se dictaminó una resolución que conmina a los colectivos y a los Estados a tomar acciones para garantizar ambientes sanos.

“En el eje de las Afectaciones a la Naturaleza se presentaron testimonios sobre los graves daños que producen agrotóxicos y antibióticos en el tejido de la vida, en los ecosistemas, en las fuentes de agua, en el suelo, en el aire y en el empobrecimiento de la biodiversidad. Se evidenció cómo los ecosistemas ceden paso a los monocultivos, cómo las granjas avícolas o porcícolas reciben grandes cantidades de antibióticos, cómo se generan genes de resistencia que están presentes en todo el mundo. Este modelo vulnera el derecho de la naturaleza a su existencia, al mantenimiento de sus ciclos biológicos y evolutivos.”, fue una de las conclusiones del Tribunal.