05 Dic

Alimentación, Antibióticos y Salud. ¿Qué estamos comiendo?

Las estadísticas globales, regionales y nacionales expresan y alertan la existencia de una crisis alimentaria que afecta a la mayoría de los habitantes de la Tierra. Por otro lado, el uso inapropiado de antibióticos en salud humana, así como en la producción de alimentos, mayoritariamente en la crianza de animales y su posterior liberación al ambiente ha contribuido significativamente para la diseminación de la Resistencia Bacteriana, con la consecuencia del aparecimiento de infecciones intratables y el incremento de nuevas patologías que ponen en riesgo los avances médicos modernos. 

En ese contexto en la ciudad de Cuenca, Ecuador,  del 12 al 15 de noviembre de 2019, se realizó el II Encuentro Internacional ‘Salud en Manos de la Comunidad – Alimentación, Antibióticos y Salud’ que reunío a líderes comunitarios, productores de alimentos, agrónomos, gastrónomos, médicos y académicos de Argentina, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador, quienes compartieron sus investigaciones, saberes y experiencias acerca de la problemática relacionada con la producción, disponibilidad y consumo de alimentos. El uso de antibióticos en la crianza de animales para consumo humano, los mecanismos de la diseminación de la resistencia bacteriana y su impacto en la salud humana y de los ecosistemas, constituyeron los ejes relevantes del Encuentro.

Este enriquecedor evento fue promovido por ReAct Latinoamérica, el Ministerio de Salud Pública de Ecuador, la Prefectura del Azuay, el Instituto Superior San Isidro, la Federación Única de Afiliados al Seguro Social Campesino del Ecuador, el Foro de Salud Pública del Ecuador y el Consejo Cantonal de Salud de Cuenca.  Además, contó con el aval académico de la Universidad Católica de Cuenca y el apoyo de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Cuenca.

Microbioma: “Ese fascinante mundo que empieza a abrirnos sus puertas”

En el primer momento de Seminario nos adentramos un poco más al fascinante mundo de los microbios buscando incentivar la creación de un nuevo paradigma alternativo a la metáfora de la guerra contra los microorganismos y las bacterias. En ese sentido, aprendimos que el mundo microbiano o microbioma, está conformado por millones de seres que habitan el cuerpo humano, que son indispensables en la degradación de nutrientes, ayudan en la maduración del sistema inmunitario y que trabajan para mantener los ciclos de la vida y la salud en todo el planeta; que de igual manera son responsables de los ciclos del nitrógeno, fundamental para el crecimiento de las plantas y el desarrollo de varias formas de vida y que constituyen sin duda, el corazón de diversos ecosistemas. Están presentes en el agua, el aire, la profundidad de los mares, los cráteres de los volcanes, en el suelo y la tierra fértil. 

Pero así mismo, se reconoció que un número reducido de bacterias son agentes causales de enfermedad, que en la memoria colectiva están presentes las grandes epidemias, la muerte y el miedo, que es necesario destacar que las determinantes sociales de la salud, la mal nutrición, la falta de agua potable y saneamiento ambiental, el deficitario acceso a la salud, son el caldo de cultivo para el incremento de las enfermedades infecciosas. Ese miedo colectivo asociado al desconocimiento del rol y la importancia de las bacterias para la salud y la vida ha contribuido al uso inadecuado de antibióticos que trae como consecuencia el incremento de la resistencia bacteriana y la alteración del microbioma humano y de los ecosistemas. 

Reconocer y visibilizar el rol que cumple la inmensa mayoría de bacterias en la preservación de la salud y la vida de los seres humanos y del planeta , es un paso fundamental para comprender la urgente necesidad de usar apropiadamente los antibióticos.

Arturo Quizhpe P. Director de ReAct Latinoamérica

¿Qué es Salud, qué es Medicina?

Al respecto, se debe entender a la salud no solamente ligada a la ausencia de enfermedad y el acceso a los servicios médicos, sino como una forma de vivir de manera autónoma, solidaria y gozosa; de entenderla más que como un estado, como un proceso similar a la vida misma y que se modifica todo el tiempo. Y así mismo, reconocer que el concepto de salud es producto de la actividad humana; que emerge y se desarrolla en la sociedad, que posee características propias derivadas del proceso productivo, las relaciones sociales y la historia.

En ese mismo contexto cuando hablamos del disfrute al derecho del nivel más alto de salud, ese derecho comprende el tener acceso a las medicinas esenciales como bien público y dentro de esas medicinas deben ser considerados los antibióticos. Pues se debe comprender que también uno de los pilares para enfrentar la resistencia a los antibióticos es mejorar el acceso a tratamientos eficaces y seguros a las poblaciones que los requieran.

Madre Tierra – Una Sola Salud

Avanzar hacia una nueva mirada de la salud nos obliga a entender al ser humano desde una perspectiva más integral, en la interacción con otros seres humanos, con la naturaleza, con los microorganismos. Desde esa perspectiva, somos parte de la Madre Tierra, ella nos alimenta y nos da vida. Existe un acuerdo general acerca de la necesidad de enfrentar a la problemática de la resistencia bacteriana desde un enfoque intersectorial, que abarque tanto la salud humana, animal y ambiental, así como las áreas de la producción y consumo de alimentos. 

La salud se encuentra medicaliazda, mercantilizada… El discurso del progreso y el crecimiento sin fin es insostenible porque arrasa la naturaleza, medicaliza las vidas y destruye los saberes ancestrales; es necesario reconceptualizar la salud.

Xavier Maldonado, Docente de Medicina de la Universidad Central del Ecuador

Antibióticos y alimentos sanos

Los temas tratados en esta parte del Seminario tuvieron como objetivo promover el debate sobre una visión más integral de la alimentación, ligada no solo al acceso y su consumo, sino también con sus formas de producción y sus implicaciones para la salud humana.

Partiendo desde el paradigma de la Soberanía Alimentaria, que aboga por el derecho colectivo de los pueblos a definir libremente sus políticas, prácticas, estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos, se sostiene que lo sistemas alimentarios deben proporcionar alimentos sanos, diversos, nutritivos, suficientes y culturalmente apropiados, en cuyo proceso de producción debe incorporar prácticas sabias que cuiden los antibióticos y la Madre Tierra. En ese sentido, es urgente incentivar prácticas como la agroecología, que ha demostrado con la sabiduría popular, ser una forma de producción que respeta la naturaleza y los ciclos en la crianza de animales; crear alianzas entre el campo y la ciudad; promover el diálogo de saberes y conocimientos para preservar y potenciar  las prácticas de producción, elaboración y consumo de alimentos; generar un diálogo entre la gastronomía y la cultura para el consumo de comidas con una dieta diversa y saludable.

La alimentación debemos verla desde el lado humano y desde cinco principios básicos: buena, limpia, justa, diversa y para todos. Cuando nos referimos a limpia, tanto los procesos de producción como de consumo no deben contaminar la Madre Tierra, incluida la contaminación con antibióticos.

Esteban Tapia, Docente de Gastronomía de la Universidad San Francisco de Quito

Antibióticos en la crianza de animales para consumo humano, una amenaza global

En la actualidad a nivel mundial, alrededor del 70% de los antibióticos se utiliza para la producción de animales destinados al consumo humano. Los antibióticos llegan a la producción animal como consecuencia de un modelo que confina a los animales a espacios reducidos donde no hay las condiciones de crianza adecuadas y existe alto riesgo de enfermedades, por lo cual se suministra los medicamentos con fines preventivos. 

Uno de los casos paradigmáticos sobre el uso de antibióticos en la crianza de animales, es el uso de la colistina como promotor de crecimiento, medicamento que se utiliza en la salud humana como último recurso frente a enfermedades infecciosas graves. Las evidencias presentadas mostraron que el uso rutinario ha llevado ya al aparecimiento de genes de resistencia, poniendo en evidente riesgo la efectividad de este medicamento en la salud humana. 

¿Ecosistemas en riesgo debido al uso antibióticos en la producción animal?

Los antibióticos luego de ser excretados por los animales son moléculas sobre las cuales no se tiene control alguno y circulan en el ambiente como un contaminante que puede generar un perjuicio para la salud de los ecosistemas y por ende de los seres humanos, que están expuestos en esos ambientes. 

Los sistemas de producción, tanto de pollos como de ganado vacuno y porcino, acumulan grandes cantidades de desechos (excretas), que por su alto contenido de nutrientes como fósforo y nitrógeno luego son utilizados en la producción agrícola, que al contener moléculas de antibióticos y posiblemente genes de resistencia y al no ser tratados adecuadamente previo a la icorporación al suelo, pueden alterar el microbioma del suelo y diseminar los genes de resistencia al ambiente. Por ello, se realizó un llamado a conocer el origen de las pollinazas y otros abonos de origen animal, además de comenzar a incorporar procesos para tratar esos abonos antes de ser utilizados en la producción agrícola.

Los antibióticos como cualquier otra molécula, tiene propiedades físicas químicas que definen hacia donde se podrían movilizar una vez que llegan al ambiente. Una vez que ingresan a un cuerpo de agua, pueden quedarse en los sedimentos o movilizarse aguas abajo. De acuerdo a nuestro estudio realizado, demostramos que estos tienen una gran afinidad por desplazarse en el agua y llevar la problemática a otros sitios. Por ejemplo, en cuerpos de agua cercanos a zonas donde se crían animales para consumo humano, las concentraciones de antibióticos son elevadas, se dispersan aguas abajo y no se degradan fácilmente, afectando de manera prolongada a los ecosistemas.

Lucas Alonso, Investigador de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina

Estrategias para la contención de la resistencia a los antibióticos

El último momento del Encuentro fue el espacio para compartir experiencias y establecer compromisos. ReAct LA se ha empeñado en la construcción de un nuevo paradigma que supere la metáfora de la guerra, desafío que ha sido un proceso sinuoso y de profundos debates. 

Se ha logrado avanzar en la consolidación de la idea de que la resistencia bacteriana no solo tiene que ver con el mal uso de antibióticos en la salud humana, sino que es también un problema ecológico y ambiental, y que la salud de los seres humanos está en estrecha relación con la salud de los ecosistemas.  Es así que en ese contexto los planes, programas y proyectos promovidos por ReAct LA han promovido la intersectorialidad e interdisciplinariedad en las cuales la educación y comunicación popular han sido herramientas eficaces. 

A través de la reformulación de los procesos de aprendizaje en torno a la resistencia bacteriana mediante estrategias de innovación educativa como la Alforja Educativa y prácticas lúdico – participativas, se han involucrado niños y jóvenes estudiantes, quienes se han mostrado interesados en las áreas de la salud y las relacionadas con la problemática de la resistencia bacteriana. 

En esete sentido se destacó el rol de al escuela y los sistemas educativos en la promoción de la salud mediante la implementación de la huerta escolar como un espacio de aproximación al mundo microbiano y el rol que cumplen las bacterias para la vida, a la producción de alimentos y el consumo de los mismos de forma que promuevan hábitos saludables al tiempo que adquieren aprendizajes significativos.

La Alforja Educativa ha sido la base para impulsar el proyecto de las Huertas escolares que se han convertido en una gran herramienta para promover la salud escolar, porque es un laboratorio vivo en el cual la niñez aprende sobre el mundo microbiano, mientras cultiva y prepara alimentos sanos

Alfredo Caffa, Coordinador del Programa Nuestra Huerta Escolar, Formosa Argentina

Fortalecimiento de los Planes Nacionales de Acción

En 2015, la Asamblea Mundial de la Salud, aprobó el Plan de Acción Global sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM) bajo el enfoque Una Sola Salud y sus países miembros deberán implementar los Planes Nacionales de Acción. En ese contexto, las estrategias para su implementación deben partir de la premisa de que la participación social y el involucramiento de la comunidad es esencial, así como la participación de las diferentes ramas de las ciencias de la salud, la veterinaria, agricultura, las ciencias sociales, ambientales, con el fin de tener esta visión multilateral, multisectorial e integral para el fortalecimiento y aplicación de los Planes Nacionales, en otras palabras, es hacer que los Planes Nacionales sean adaptables a los territorios, con sus particularidades e incorporando los conocimientos comunitarios, para hacerlos sostenibles en el tiempo.

La estrategia debe centrarse en involucrar a las organizaciones sociales, académicos, científicos, pueblos originarios, productores de alimentos, redes a nivel de toda la región, a todos aquellos que estén de acuerdo en que no hay salud si la Madre Tierra está enferma, y que esta información se convierta en herramienta de trabajo, de lucha y movilización en defensa de la vida en todas sus formas.

Marisol Simba, Dirigente de la Federación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino FEUNASSC – Ecuador