06 Sep

Adhesión | Indicadores de RBA en Latinoamérica para los ODS

Estimado/a:

A nombre de ReAct Latinoamérica, reciba nuestro cordial saludo, al tiempo que ponemos en su conocimiento la carta adjunta dirigida a la OMS para su revisión y su adhesión. 

La carta en lo principal expresa el apoyo  a uno de los indicadores de los  Objetivos de Desarrollo Sostenible que busca (indicador  3.d.2)  «Reducir el porcentaje de infecciones del torrente sanguíneo debido a organismos resistentes a los antimicrobianos seleccionados». Cabe señalar que es un indicador de Nivel 1, lo que significa que está respaldado por una metodología establecida,  disponible al menos en un 50% de países (63,7% proyectado en 2020).

La carta destaca el indicador en el contexto latinoamericano. También se relieva la importancia del acceso sostenible y la calidad de los medicamentos para todos quienes los necesitan.

Reiteramos nuestra solicitud de revisión y adhesión  a esta solicitud a nombre personal o de su organización.  La fecha límite para su presentación es este sábado 7 de septiembre. Para hacerlo, deberá un correo a info@reactlat.org indicando su interés de adhesión.

Muy afectuosamente,
Dr. Arturo Quizhpe P.
ReAct Latinoamérica


Texto de la Adhesión

La resistencia a los antimicrobianos es un problema importante en América Latina y amenaza la sostenibilidad,  la eficacia de la respuesta de la salud pública a las enfermedades transmisibles y de otro tipo, así como los avances en salud, desarrollo y los objetivos de la Agenda 2030.

La resistencia a patógenos respiratorios como es el Streptococcus pneumoniae e  infecciones de vías urinarias causadas por la  Escherichia coli es frecuente en toda la región. En América Latina, la resistencia a las cefalosporinas de tercera generación en cultivos de Escherichia coli está aumentando (alrededor del 60% en muchos hospitales mexicanos). Las altas tasas de resistencia a los antibióticos utilizados en infecciones adquiridas en el hospital son una amenaza creciente, incluyendo MRSA, Enterobacteriaceae productoras de BLEE y Pseudomonas aeruginosa resistente a carbapenem y Acinetobacter baumannii. Según la OPS, los microorganismos resistentes a múltiples medicamentos son una causa importante de infecciones hospitalarias en los países de América Latina y causan más del 50% de las infecciones adquiridas en hospitales en países como Brasil, Bolivia y Perú.

La OMS ya ha identificado MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) y Escherichia coli resistente a la cefalosporina de tercera generación como prioridades para los esfuerzos iniciales de monitoreo en el Marco de Monitoreo y Evaluación. Como se señaló anteriormente, la resistencia en estas combinaciones de drogas y bacterias juega un papel importante en la RBA en la región de América Latina y la introducción de un mecanismo de monitoreo global es un comienzo esencial para abordar la RBA en todo el mundo.

Sin embargo, un gran problema, igual de importante, continúa siendo la dificultad de acceso sostenible al consumo de antibióticos de buena calidad. En un informe reciente sobre América Latina que analizó la escasez de drogas, se identificaron un total de 490 medicamentos. De los subgrupos terapéuticos, los antibióticos eran medicamentos con mayor escasez (14%). Además, la calidad de los antibióticos es aún un problema en América Latina, según la OMS, se estima que 1 de cada 10 productos médicos que circulan en países de bajos y medianos ingresos son deficientes o falsificados. En un estudio sobre la calidad de los antibióticos y los medicamentos antipalúdicos, América del Sur ocupó el puesto más alto en medicamentos de calidad inferior con un 11,5% del total de muestras que no pasaron la prueba de calidad. La falta de acceso a medicamentos de calidad genera más resistencia y muertes innecesarias. A nivel mundial, los investigadores han estimado que si el 10% de los antibióticos son deficientes o falsificados, esto podría causar un exceso de mortalidad en la neumonía infantil de 72,000 a 169,000 niños cada año.

Quienes suscribimos, creemos que el indicador propuesto por la OMS es un paso importante para garantizar que el problema  crítico de la resistencia antimicrobiana reciba la atención necesaria en el seguimiento del progreso hacia los ODS 2030, pero subrayamos la importancia de equilibrar el monitoreo de la resistencia con el acceso a los antibióticos en el futuro.