24 Mar

Tuberculosis | Bleisy y el peso de las determinantes sociales de la salud

Luego de varios años en los que se pensó desterrada la tuberculosis, volvió a los barrios, comunidades y hogares. Y en realidad, nunca se fue del todo, porque es una enfermedad asociada la pobreza, y mientras haya pobreza y desigualdades, permanecerá.

En la actualidad, la OMS estima que cada año se enferman de tuberculosis unos 10 millones de personas en el mundo, de las cuales, 1,5 millones fallecen por esta causa. Solamente la cifra de niños y niñas que enfermaron con tuberculosis alcanzó en 2018 los 1,1 millones.

Factores determinantes

El hacinamiento en zonas populares, sobre todo en los sectores periurbanos, producto de la migración del campo a la ciudad, familias enteras que comparten viviendas poco salubres y reducida, con poca ventilación, es una de las causas más comunes.

Se calcula que el tercio de la población mundial es portadora de la bacteria causante de la enfermedad, sin embargo, el 80% no desarrollará la enfermedad debido a las condiciones de vida dignas que les permiten mantener buenas condiciones de salud .

Otro factor asociado a las condiciones económicas es los tratamientos para la enfermedad. Debido a la resistencia bacteriana a los antibióticos, la tuberculosis es cada vez menos tratable. Los tratamientos se vuelven costosos porque son largos y necesitan de la combinación de varios antibióticos. En familias pobres, el tratamiento se vuelve casi inaccesible y consumen una buena parte del presupuesto familiar, sumiéndolos más en la pobreza.


Bleisy y otras historias sobre resistencia bacteriana, puede encontrarlas en Fotoresistencia Vol. 1 y Fotoresistencia Vol. 2


Analizar, reflexionar y denunciar las relaciones existentes entre la salud (o la enfermedad) y las condiciones sociales, políticas, económicas y culturales donde una persona, familia o comunidad está inmersa, es un imperativo en salud pública. 

Por ello es importante trabajar para superar las iniquidades sociales que favorecen el resurgimiento de enfermedades, en este caso, de la tuberculosis.

Los Estados a través de los gobiernos, en todos los niveles, deben propender a superar las iniquidades con políticas públicas de acceso a la vivienda, dotación de servicios de saneamiento adecuados, acceso a los servicios de salud de calidad, sobre todo en los sectores más vulnerables.

Los sistemas de salud deben fortalecerse para brindar atención de calidad, con una correcta información acerca del uso de antibióticos y el cuidado de la salud, como forma de prevención para reducir la diseminación de la resistencia bacteriana a los antibióticos.

22 Mar

22 de marzo, Día Mundial del Agua

Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua como forma de reconocer la importancia que tiene para la vida del planeta. Elemento no renovable, que de no ser corregido a tiempo los problemas ambientales, llegaría a desabastecerse dejando en grave riesgo a toda la vida del planeta.

El aparecimiento de las enfermedades infecciosas emergentes, sin duda tiene que ver con la forma en que los seres humanos nos relacionamos con la Naturaleza. El avance de la deforestación, la alteración de los ecosistemas, la contaminación producto de las prácticas productivas, son aspectos que deterioran la cantidad y calidad del agua, dejando sin posibilidades de saneamiento a una buena parte de la población, que comienza a sentir los efectos.

Resistencia bacteriana y agua

Por un lado, dotar de agua limpia y segura es importante para la contención de las enfermedades infecciosas. Acciones fundamentales como el lavado de manos solo es posible cuando se cuenta con agua segura.

Se estima que 494 millones de casos de diarrea son tratados con antibióticos cada año en Brasil, Indonesia, India y Nigeria. El acceso al agua potable y al saneamiento en estos cuatro países podría reducir significativamente este número en un 60%. 

Enfermedades como la tifoidea o la gastroenteritis, causadas por las bacterias Salmonella Tiphi y la Campylobacter, respectivamente, se propagan a través del agua y por el consumo de agua contaminada. Lo preocupante además, es que de estas enfermedades cada vez se reportan un mayor número de casos de resistencia a los tratamientos disponibles.

Sin lugar dudas, la población infantil es la más vulnerable frente a la falta de agua segura. La segunda causa de muerte infantil se debe a problemas de infecciones diarreicas agudas, que cada año cobra la vida de 525.000 niños menores de cinco años.

Por otro lado, la relación entre agua y resistencia bacteriana está asociada a la contaminación provocada por las prácticas pecuarias y agrícolas en las cuales se utilizan antibióticos de forma inadecuada y excesiva.

El hacinamiento y la falta de condiciones de higiene en las granjas hacen que se suministren antibióticos como tratamientos preventivos rutinarios, fármacos que luego están presentes en las heces de los animales, excretas que son utilizadas en la producción agrícola, depositadas en los suelos que por acción de la lluvia son arrastradas las moléculas activas a los cuerpos de agua, diseminando el problema.

De esto se desprende la necesidad de una política integral, mancomunada, que sume a diversos actores, personal médico, profesionales de la salud animal, profesionales y productores agrícolas, del medio ambiente, gobiernos y comunidad. Nos debe convocar a todo el conjunto de la colectividad a la reflexión y la búsqueda de soluciones que superen las causas del problema.

Promover el cuidado de los cuerpos de agua, aplicando políticas ambientales de cuidado de las fuentes de agua que incluyan la reducción del uso de antibióticos en la producción agropecuaria, se vuelve una tarea urgente.

Avanzar en la comprensión del concepto Una Sola Salud, que nos permita entender que la salud humana está íntimamente ligada a la salud de los ecosistemas, que el deterioro de la Madre Tierra trae consecuencias y graves impactos para los seres humanos.


Revise el Llamado de Cuenca, plataforma de acción para la comunidad, organizaciones sociales, academia y gobiernos.


Otros efectos ambientales

La utilización de estas excretas tienen otro efecto sobre los ecosistemas. Al contener moléculas activas de antibióticos alteran el microbioma del suelo, con consecuencias sobre la fertilidad de los suelos y su productividad que aún no se logran cuantificar debido a la falta de estudios e investigaciones.

02 Mar

Infecciones respiratorias y coronavirus (COVID-19)

La salud global se ha visto afectada por la aparición de un nuevo coronavirus a finales de 2019, denominado CoVid-19; los sistemas de salud del mundo y la población en general se han visto en la necesidad de contar con información relevante, certera, confirmada y oficial que ayude a entender esta enfermedad y las formas de evitar su diseminación.

La falta de medicinas o una vacuna como tratamiento podría provocar que la población se automedique con antibióticos, sumado a la desinformación con respecto al uso de geles antibacteriales, se teme que la resistencia bacteriana se acelere, sumando un riesgo mayor para la salud. De allí la necesidad de ReAct LA de educar a la población sobre esta enfermedad y las infecciones en general y las prácticas correctas para hacerlas frente.

A continuación ponemos a disposición un artículo que ha sido preparado, así como tarjetas informativas que puede ser descargadas y compartidas en redes sociales, para multiplicar la forma adecuada de protegernos frente a las infecciones, particularmente ante el CoVid-19.