24 Mar

América Latina, un compromiso contra la tuberculosis

Luis Torres, habitante de los Andes ecuatorianos, contrajo la enfermedad por dos ocasiones. Las malas condiciones de su vivienda y la precaria alimentación propiciaron su enfermedad. Tomado del Libro Fotoresistencia, ReAct.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa principalmente de las vías respiratorias provocada fundamentalmente por la bacteria Bacilo de Koch, que afecta a una parte importante de la población. En las Américas, se estima que en el 2016 se registraron 222.750 nuevos casos, pero se calcula una cifra oculta de más de 50 mil personas al año que no son diagnosticadas y, por tanto, no reciben un tratamiento a tiempo. De estas cifras, se estima que 23.226 personas murieron a causa de la enfermedad [1].

Las condiciones socio económicas de desigualdad han contribuido para que la enfermedad de la tuberculosis siga azotando a poblaciones vulnerables. “La tuberculosis está estrechamente relacionada con las condiciones socio económicas de la población; la pobreza, marginalidad social, desempleo, personas que migran del campo a la ciudad y viven en condiciones de hacinamiento en lugares con poca ventilación, desnutrición, son factores que las estadísticas indican que la prevalencia de la tuberculosis es más alta que en otros grupos sociales”, indica el Dr. Pablo Parra, médico Neumólogo del Hospital José Carrasco Arteaga, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.

Así se explica que Haití, en cuyo caso el 58,5% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza [2], sea el país con los más altos índices de tuberculosis en la región, ubicándose en en el primer lugar con 184.4 casos por cada 100000 habitantes [3].

En el caso de la tuberculosis multirresistente (TB-MR resistente a fármacos de primera y segunda línea) es un problema aún latente debido a que en la región se supera los 8000 casos estimados, sin embargo, apenas el 46% de éstos son diagnosticados y tratados, es decir, solamente 3731 pacientes, provocando de esta manera la propagación de la enfermedad y volviéndola aún más resistente. Solamente Perú y Brasil concentran el 51% de los casos estimados de Tuberculosis MR y 112 casos de Tuberculosis XR fueron diagnosticados y notificados [4].


“En Latinoamérica y en especial en el área Andina la bacteria causante de la enfermedad se ha vuelto resistente a los medicamentos que se utilizan para tratarla, lo que significa que los medicamentos ya no van a hacer efecto y se va a producir un estado clínico de mayor afectación y prolongación para el paciente”, sostuvo el Dr. Parra.


Los esfuerzos por detener la enfermedad han sido recogidos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), anteriormente, y ahora renovados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuya agenda es trazada para el 2030 y los logros han sido alentadores. Se han reducido cerca de 16000 casos entre el 2000 y 2016 y la muerte por tuberculosis se redujo del 4,3% al 2,3% en el mismo periodo.

Sin embargo, en el caso de la TB-MR las cifras son inversas, de 5900 casos estimados en el año 2000 subieron a 8100 en el año 2016, lo que significa un aumento del 37% [5]. Otra cifra que causa atención es la cifra del éxito en el tratamiento de la TB-XR. De los 150 casos con TB-XR que iniciaron tratamiento en el 2014, el éxito de tratamiento disminuyó a 48% con respecto al año anterior, debido al incremento de fallecidos (12%), perdidos en el seguimiento (13%) y no evaluados (11%) [6].

Estas cifras demuestran el necesario compromiso de los países, tanto a nivel del Estado como de las organizaciones en emprender acciones para el tratamiento de la enfermedad. En el caso de Ecuador, desde el 2005 se ha implementado el programa DOTS [7] para la prevención y tratamiento de la enfermedad y desde el 2016 se cuenta con una Guía de Práctica Clínica con el procedimiento en detalle para el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y prevención de la Tuberculosis [8].

La aplicación de pruebas de farmacosensibilidad y estándares internacionales en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes es una necesidad urgente. Pues según datos de la OMS, en 2010, solo 20 de los 36 países con alta carga de morbilidad de tuberculosis o de TB-MR contaban al menos con un laboratorio por cada cinco millones de habitantes con capacidad de realizar cultivos de bacilos de tuberculosis y pruebas de farmacosensibilidad.

La búsqueda de nuevos medicamentos de segunda línea es otro de los factores importantes. Los Estados deben propiciar la innovación farmacéutica para hallar nuevos tratamientos para combatir la enfermedad.

La educación a la población es fundamental para evitar la propagación de la enfermedad. Aprender a reconocer los síntomas y acudir a los servicios de salud son importantes para recibir atención adecuada y evitar el contagio a otras personas. Evitar la automedicación cuando se tiene síntomas de tos, es una medida que las personas deben tomar en cuenta.

Finalmente, la reducción en la brecha de los indicadores socio económicos es fundamental. Como está evidenciado, estos factores tienen una mayor incidencia en la enfermedad, por lo tanto, reducir las brechas de desigualdad y aumentar el acceso a mejores condiciones de vida de la población estarían reduciendo significativamente la incidencia de la enfermedad.

Desde ReAct Latinoamérica promovemos el uso inteligente de los fármacos para evitar la propagación de la resistencia bacteriana, mediante la educación a la población, generando espacios de análisis y debate con profesionales de la salud y promoviendo un cambio sustancial en las condiciones de desigualdad en las que vive la población a través del acceso a un medio ambiente saludable.

Otros sitios de interés

Improving tuberculosis care in India. ReAct

Día Mundial de la Tuberculosis, OPS

ODS, Capítulo Salud. Naciones Unidas 

Tuberculosis farmacorresistente. OMS

Revisión bibliográfica

[1] Organización Panamericana de la Salud, OPS. Revisado el 23 de marzo de 2018. http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=44088&Itemid=270&lang=en

[2] Index Mundi. Revisado el 23 de marzo de 2018. https://www.indexmundi.com/g/r.aspx?v=69&l=es

[3] Idem

[4] Organización Panamericana de la Salud, OPS. Revisado el 23 de marzo de 2018. http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=43964&Itemid=270&lang=en

[5] Idem

[6] Organización Panamericana de la Salud, OPS. Revisado el 23 de marzo de 2018. http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=43964&Itemid=270&lang=en

[7] Ministerio de Salud Pública del Ecuador, MSP. Revisado el 23 de marzo de 2018. https://aplicaciones.msp.gob.ec/salud/archivosdigitales/documentosDirecciones/dnn/archivos/MANUAL%20%20DE%20NORMAS%20Y%20PROCEDIMIENTOS%20PARA%20EL%20CONTROL%20DE%20LA%20TUBERCULOSIS.pdf

[8] Ministerio de Salud Pública del Ecuador, MSP. Revisado el 23 de marzo de 2018. http://www.salud.gob.ec/wp-content/uploads/2014/05/OPS-libro-prevencion-tuberculosis.pdf